viernes, 20 de junio de 2008 2:35
Alfonso Suárez
La reconstrucción (Capítulo 6)
ALFONSO SUÁREZ
El pasado lunes echaba a andar el proyecto del Real Oviedo para la temporada 2008-2009. Será la sexta temporada fuera del fútbol profesional. La cuarta en Tercera División, y la segunda consecutiva.
Parece que en esta triste etapa del equipo, todo va en ciclos de dos años. Se estuvo dos años en Segunda y se bajó. Se necesitó dos años para dejar la Tercera, y otros dos para volver a ella. Ahora, esperemos, que no se necesiten más de dos para salir de aquí.
El nuevo proyecto del equipo azul arrancó el pasado lunes con la contratación de José Manuel Martínez como director deportivo. Un hombre de la casa que vive por y para el fútbol. Él no quiere considerarse un estudioso del fútbol, pero sí que es muy metódico. Su prioridad era ascender en los banquillos esta temporada, por eso no siguió en el Caudal. Pero el destino tenía reservado para él una oferta que no pudo rechazar.
En sus manos está ahora el destino deportivo del club. Un futuro que esperemos que sea mucho más esperanzador que el económico. Su primera decisión será la elección del entrenador. Por muchas listas de nombres que hayan visto la luz, está claro que solo José Manuel sabe los candidatos.
Cada uno tendrá el suyo, pero el perfil debe ser el mismo. Debe tener experiencia, cuanta más mejor. Debe conocer esta categoría y la Segunda División B, ya que no es bueno que si el Real Oviedo asciende tenga que cambiar de entrenador otra vez. Para mí, debe haber entrenadado en ambas, además de participar en más de dos fases de ascenso y tener éxito en ellas. Debe soportar la presión que genera el club. Debe tener buena relación con los medios. Y debe saber llevar el vestuario. No debe querer ser protagonista y asumir que son los jugadores. Y por último, esta característica es personal mía, debe ser asturiano y oviedista. Creo que estamos en un punto de nuestra historia en el que este marrón solo lo solucionará gente que quiera al escudo. Jugadores y empleados que se sientan orgullosos de llevarlo en el pecho al lado del corazón. Si no pasa esto, todo seguirá como hasta ahora.