A pesar de la rivalidad, en Sevilla no se respira tensión ni mal ambiente. Al menos esto es lo que asegura el portavoz del grupo municipal del PSOE en Gijón y delegado asturiano en el congreso. Martínez Argüelles está convencido de que el partido saldrá reforzado, algo que se verá en la primera prueba de fuego: las elecciones autonómicas en Asturias. Está convencido de que Rubalcaba es el líder que necesitan.
¿Qué ambiente se respira en las primeras horas? Hay muy buen ambiente. Se nota que la gente tiene pasión por el futuro, que tiene ganas de construir y de aportar. Es un congreso como los que tenemos cada cuatro años, pero con un sabor especial porque es trascendente para el futuro del PSOE. Entre los delegados se nota ilusión y sentido de la responsabilidad. En nosotros tienen puestos sus ojos los afiliados del partido y también millones de españoles.
¿El candidato del partido en Andalucía el 25-M, José Antonio Griñán, chaconista reconocido, acaba de decir que con este congreso comienza la reconquista desde Tarifa y Covadonga. ¿No suena un poco grandilocuente? (Se ríe) Puede que suene un poco grandilocuente, pero lo que hace Griñán es expresar un deseo colectivo de la sociedad española, que ve cómo la derecha está desmantelando los avances sociales conseguidos en los últimos años. Los anuncios del Gobierno de Rajoy así lo demuestran. El PSOE debe de ser capaz de canalizar toda esa energía de futuro. Tiene que presentar un proyecto sólido y que aglutine a la gente que no quiere las políticas de derechas.
¿Y esa persona puede ser Chacón? Parece que en los últimos días su candidatura crece como la espuma al menos en el terreno mediático.
Hay diferencias entre la imagen y la realidad. En el congreso deciden los delegados y no personas de otros ámbitos. Nadie tiene más peso ni menos. Aquí en Sevilla lo que se está decidiendo es la agenda de futuro del PSOE, para atender a las necesidades sociales, para tener crédito y solvencia. Para responder a esas sociedad que no quiere al PP. No habrá variaciones sustanciales en el voto.
¿Por qué cree que el mejor candidato para liderar ese proceso es Rubalcaba? Más que hablar de personas en el fondos estamos hablando de objetivos para la organización. Debemos reelaborar el discurso político e intentar adaptarnos a una nueva sociedad, que vive una nueva realidad económica. Hay, por tanto, que reordenar la organización. No vale la estructura organizativa del pasado y hay que abrirla a una sociedad más participativa y eficaz. Repensaremos el discurso y también involucraremos a nuevas personas. Hay que sumar proyectos interesantes. Y para conseguir todo esto la mejor persona es Rubalcaba, porque tiene fortaleza y capacidad para sacar el proyecto. Más adelante ya llegará el momento de decidir quién será el candidato a la presidencial del Gobierno. Ahora toca dar estabilidad y fortaleza al partido.
¿Hay algún riesgo de una posterior fractura? Eso sería inconsistente con lo practicado siempre dentro del PSOE. Hemos llegado a tener cuatro candidatos.
Pero con cuatro candidatos no hay tanta polarización en las posturas.
Pero en este caso tampoco la hay. Estamos aquí más de 2.000 personas y no estamos viviendo ninguna tensión. Hay diferentes opiniones, expuestas siempre desde el respeto, porque se trata de opiniones honestas. El domingo el que gane será el secretario general de todos. No hay un riesgo de fractura. Otra cosa es que la opción que salga sea la mejor para todos.
¿El resultado influirá en la confección de la candidatura autonómica en Asturias? En la medida en la que el PSOE salga fortalecido será bueno para las elecciones en Asturias y Andalucía. Porque tendremos una organización más sólida y con un mensaje más creíble. Va a ayudarnos a recuperar crédito como fuerza de gobierno. Pero no creo que vaya más allá. El partido dispone de sus propios procedimientos para las listas que se pondrán en marcha en breve.
Pero mantener los mismos nombres en las candidaturas no parece casar mucho con ese discurso de renovación y cambio de mensaje.
Las listas corresponden a otros procedimientos orgánicos. Entre la ciudadanía ya ha calado el mensaje de la incapacidad de la derecha para gobernar. Les dan una nueva oportunidad en Asturias y la pierden en 7 meses. Pero, en todo caso, el congreso tendrá una influencia menor en la candidatura autonómica. Es más una decisión a futuro.
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