El problema laboral y económico en la empresa Alas Aluminium es más grave de lo que en un principio sospechaban los trabajadores. Ayer se comunicó a los representantes sindicales de la plantilla que la dirección de la aluminera pretende aplicar un expediente de extinción de contratos a la mitad de la plantilla, es decir, despedir a 135 trabajadores. Además se contempla el inicio de un ERE que afectaría a la otra mitad de los empleados, que además tendrían que aceptar un recorte en sus sueldos.
Sergio Prendes, miembro del comité de empresa, reconoció ayer a LA VOZ DE ASTURIAS que el informe elaborado por una consultoría contratada por Alas Aluminium “es muy malo para todos nosotros”. Hoy se realizarán dos asambleas, la primera a la 13.15 horas y otra una hora más tarde, con el fin de explicar los detalles del encuentro entre los representantes de la empresa y de los trabajadores, “pero parece que no nos queda más salida que iniciar un proceso de movilizaciones para evitar estos despidos”.
Los 270 empleados de la factoría de Alas Aluminium en Ciañu no han cobrado el salario correspondiente al mes de diciembre, “y no sabemos cómo ni cuándo lo cobraremos”. La precaria situación económica de la empresa repercute directamente en sus trabajadores que reivindican “el pago inmediato de estos sueldos”, indican los representantes sindicales. “El estado de la empresa es crítico”, según recoge el informe que ayer se dio a conocer a los delegados de los trabajadores. “La parte social”, --en referencia a la participación de la empresa pública Hunosa, a través de Sadim, y de la Sociedad Regional de Promoción en Alas Aluminium--, “dice que está dispuesta a poner más dinero para materiales que sirvan para revitalizar la actividad, pero se niega a que este dinero sea para pagar los sueldos”, lamentan los trabajadores, quienes recuerdan que a lo largo de los últimos 23 meses han sufrido dos regulaciones de empleo “que no han servido para mejorar la situación económica de la empresa, que fue lo que nos plantearon”.
Deudas Los trabajadores informaron que Cajastur tiene pendiente de cobro más de 800.000 euros en intereses, cifra que podría ir creciendo en un futuro inmediato ya que todos los activos de Alas Aluminium están hipotecados. Esta falta de liquidez es la que hace difícil la adquisición de la materia prima para poder mantener la actividad de la fábrica. Esta parte podría desbloquearse al comprometerse Hunosa a aportar fondos para zanjar estas carencias. El problema persistiría, de todas formas, en los fondos económicos necesarios para pagar las nóminas. Por ello, se plantea como necesidad la ampliación del capital social, un requisito que evitaría el concurso de acreedores. Los empleados recordaron que 13,5 millones de euros de fondos mineros se destinaron a la formación de Alas Aluminium “dinero que se no puede dejar enterrado”. Los afectados ya rechazaron los planteamientos iniciales en los que se hablaba del despido de entre 80 y 90 trabajadores, “una situación que ahora se agrava” al plantear el despido de 135 empleados”.
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