Cinco horas y media de pleno dan mucho de sí, pero ayer fue la primera sesión plenaria del mandato en la que las dos fuerzas de izquierda, PSOE e IU-LV, imponían con sus votos el debate de una moción de urgencia de los socialistas. Y fue tras un extenso y politizado pleno en el que los foristas enfadaron sobremanera a los populares justo después de votar juntos la aprobación definitiva de los presupuestos de este año. Hasta en dos ocasiones, ediles de Foro mencionaron el supuesto pacto PP-PSOE en el Principado y, en todas sus intervenciones, los cinco ediles del PP exigieron que lo retirasen.
La indignación se tornó en sorpresa para el resto de los grupos municipales cuando se votó, al final del pleno, si se debatía o no la moción con la que el PSOE exigía la convocatoria del consejo escolar municipal. El PP se abstuvo, pese a que Foro le ponía fecha al consejo anteayer tras anunciar el PSOE su moción, y las cuentas salieron. Y, para colmo, tras reconocer el concejal de Educación, Carlos Rubiera, que era culpa suya no haberlo convocado cuando el PP se lo rogó el 14 de diciembre, los populares sumaron sus cinco votos a los 13 de la izquierda para aprobar la propuesta de que se convocara. Surrealismo fino que culminó con la abstención de Foro, en un ataque de confusión que incluso llevó a uno de los ediles de gobierno a querer votar en contra.
Rubiera, además, respondió a las críticas que se le lanzaron por no querer recibir a los padres y madres de alumnos diciendo que “mi criterio es no recibir a las Ampas de los centros porque colapsarían mi actividad como concejal”. Antes de que el enfado popular estallara, la portavoz municipal del grupo, Pilar Fernández Pardo había hablado incluso del “espíritu de Gijón, que la ciudad ha aceptado de buen gusto” y que podría exportarse a Asturias. Sin embargo, esa ilusión fue momentánea y se quebró en cuanto le hizo su pregunta sobre el paro a la alcaldesa, Carmen Moriyón, que volvió a delegar en el concejal del ramo, Fernando Couto. La respuesta provocó un monumental cabreo en Pardo porque Couto, en su afán de aclarar las competencias de cada cual en el desempleo, mencionó la reforma laboral “extremadamente agresiva” aprobada por el Gobierno ayer, las medidas locales que “usted conoce bien y que reivindicó como suyas al dar su apoyo al presupuesto” y recalcó el pacto PP-PSOE que, según los foristas, motivó la prórroga presupuestaria en el Principado. Pardo no quiso escuchar más y tras recriminar a Moriyón que no diera la cara, le dijo a Couto que no le consentía semejante aseveración. “Si hubiera esa entente en Gijón la alcaldesa no sería Carmen Moriyón ni usted concejal del gobierno”, lanzó, “creo que todavía no se ha enterado y le pido que lo retire. No se lo voy a consentir”. Couto no retiró lo dicho e incluso recordó que fue “nuestro jefe” (Francisco Álvarez-Cascos) el que permitió independencia en las agrupaciones locales de Foro para alcanzar acuerdos con el PP. Y, al ver que Pardo no le atendía, la recriminó. “Lo lamento mucho”, le soltó ella, “pero la pregunta era para la alcaldesa”. Couto, que dudó unos segundos, insistió en que en el Principado no se había tenido el apoyo del PP y del PSOE, “pero si usted lo ha querido entender como un ataque al PP sabe que no es así”.
Demasiado tarde. Los cuatro ediles restantes del PP se dedicaron a exigir, en sus intervenciones, que se retirara que existía un pacto PP-PSOE. Sin éxito. E incluso Alsina, en una respuesta al socialista Francisco Blanco, volvió a mentar la entente en cuestión, no sin antes agradecer a dios que “ya no esté la izquierda” gobernando. “Quisiera ver cómo salen juntos los diputados del PP y PSOE, porque parece que nunca han votado juntos. ¡Nunca! ¡Jamás! Parece que no vivimos en el mismo lugar”, clamó con ironía, mientras Pardo la miraba irritada.
El portavoz del PSOE, Santiago Martínez Argüelles, aprovechando su pregunta sobre empleo a Moriyón (que sí contestó ella misma), le quiso recordar a Pardo que su grupo es cómplice del “tremendo desaguisado” del gobierno de Foro, “pese a su lucha casi esquizofrénica” a propósito de la nueva cita electoral. Blanco, con anterioridad, ya había explicado que quienes tenían mayoría en el Parlamento asturiano eran Foro y PP, pero que el problema de la falta de acuerdo radicaba en “ver el presupuesto como un instrumento al servicio de sus propios intereses y no de los ciudadanos”. El sí habló de entente de la derecha para atribuirle la “desastrosa situación” en la que se encuentra el Principado y de las líneas divergentes seguidas por Foro en Gijón y en Asturias, los primeros quitando deuda y los segundos proponiendo aumentarla.
Tanto PSOE como IU-LV aprovecharon sus intervenciones para insistir en las fatídicas consecuencias para la actividad económica y la “purga cultural” que está teniendo la política “sectaria” de Foro y recordarles que en ocho meses de gobierno han conseguido doblar el número de parados registrados en los cuatro años del mandato anterior. Desde Foro se culpó a la situación actual de crisis y a la anterior gestión socialista, con Zapatero a la cabeza. Tanta tensión acumulada motivó hasta un receso, cosa inédita en el pleno gijonés. “En esta ciudad ni los perros son tontos”, llegó a decir la socialista Carmen Veiga, cuando se presentaba el informe de reclamaciones y sugerencias, que hubiera bajado un 37% respecto a 2010 si no hubiera sido por el “capricho” del albergue de animales. “Son el gobierno más político de la democracia, aplican desde la minoría un modelo económico que está ahoga a Gijón”, diría también el socialista José María Pérez.
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