Ana comprendió que sus tías le perdonaban todo menos las apariencias (La Regenta, Clarín) SFlb Q ue los siete concejales de Foro Asturias en Oviedo votasen tan decididamente a favor del proyecto de presupuestos municipales presentado por Gabino de Lorenzo y enmendado por el PSOE no debería generar, en mi opinión, ni tan alto nivel de sorpresa, ni tan gruesos titulares en la prensa local.
Más allá de episodios de boxeo, de la encomiable pasión de los concejales de Cascos en la defensa de sus despachos, de su actividad festiva o de la bizantina discusión sobre la exactitud de la hora del reloj del salón de plenos, la ciudadanía ovetense no ha observado hasta la fecha ningún signo de vitalidad opositora entre los que se presentan a sí mismos como primer partido de la oposición.
Están dónde estuvieron siempre, en lo que muestra su currículum político: en el silencio administrativo, en la ausencia de compromiso con Oviedo y en la lealtad ciega a un jefe de filas a quien importan poco las ciudades de Asturias y mucho su propia vanidad y futuro. Son de derechas y, aún disimulando, no pueden esconder el lío en que las derechas han metido a los asturianos.
Otra cosa es que merezca un apunte los argumentos utilizados por González De Mesa (González-González, para ser correctos) en su justificación de la orden enviada desde la calle Fruela, que en mi opinión, sí tienen un interés preciso y un devenir precioso en la vida municipal ovetense y en la comprensión de su ciudadanía.
Dijo González-González en el pleno y acta constatable que no estando de acuerdo en nada con el proyecto presentado, dudando de sus ingresos y discrepando de sus gastos (osea en todo), votarían a favor de la más importante de las decisiones adoptadas por la corporación, porque afortunadamente “los socialistas han tenido la sensibilidad social y cultural de corregir los desmanes de Gabino de Lorenzo”, añadiendo, no obstante, que en nuestras enmiendas se considera reflejado y se parecen a las suyas.
No seré yo quien me queje de semejantes piropos, pero sí me gustaría ponderar en su justa medida, el supuesto parentesco que entre ambas posiciones perviven tras los titulares plenarios.
El Grupo Socialista, es cierto, ha presentado a estos presupuestos -como siempre, por otro lado- un paquete de enmiendas que sintetizan y resumen nuestras respuestas ante una situación determinada y ante un modelo de ciudad conocido. Para no alargarme en una explicación que los lectores ya conocen, digamos que nosotros apostamos por más inversiones frente al recorte exclusivo, apostamos por encaminar los recursos escasos hacia el empleo y los creadores de empleo, apostamos por la diversificación de la programación cultural, apostamos por apoyar a las familias con nuevas escuelas públicas infantiles, apostamos por las comunicaciones entre barrios de Oviedo y por los grandes olvidados: los ovetenses de la zona rural, por hacer más Oviedo en una palabra.
Si tan determinante fue la aceptación en comisión de Economía de nuestras enmiendas, que generaron un cambio tan radical de posición de Foro Asturias, ¿puede alguien decirme por qué razón es imposible encontrar en el texto de este grupo ni una palabra que hable de empleo, ni una sola inversión o ni una pequeña alusión a una escuela infantil, ni una simple mención a la situación de la zona rural o los barrios de Oviedo?.
Nosotros proponemos más inversión, Foro Asturias más recortes. Nosotros planteamos volcarnos en el interés público, ellos en el “interés de su público”, nosotros creemos en el potencial de Oviedo, De Mesa cree sobre todo en su líder.
¿Por qué entonces lo llaman amor cuando quieren decir sexo? En realidad no necesitan justificar el “giro copernicano” del tacticismo conservador, necesitan justificar qué idea, proyecto o iniciativa les convalida como concejales de Oviedo.
Para eso, me temo que hay que esperar.
*Concejal del Grupo municipal socialista







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