Oviedo ya ha hecho sitio para las bicicletas. Desde ayer, varias calles de la ciudad forman parte de un circuito urbano, puesto en marcha por la consejería de Infraestructuras, en el que las bicis tendrán prioridad. Se trata de una medida cuyo objetivo es múltiple y va desde el plano ecologista al saludable, pasando por el meramente circulatorio ya que, si se extendiera, el uso de las bicicletas descongestionaría el casco urbano de tráfico.
El carril bici de Oviedo estará señalizado horizontalmente por un límite de 30 kilómetros por hora y un rectángulo azul con la figura de una bicicleta inscrita. Además, se instalarán resaltos del modelo denominado cojín berlinés, que hace frenar a los coches pero no a las bicicletas, ya que no ocupan toda la calzada. En vertical, una señal limitará la velocidad a 30 por hora y unas cámaras controlarán la situación instaladas en lo alto de largos postes junto a las señales.
El circuito Las calles que tienen carril bici desde ayer son Postigo Bajo, Juan Escalante, Arzobispo Guisasola, Calvo Sotelo, Avenida de Galicia, Asturias, Independencia y Víctor Chávarri. El próximo fin de semana se adecuarán también Leopoldo Alas, Sacramento, Félix Aramburu, Coronel Aranda y Avenida de Santander. La empresa encargada de la obra, Señalizaciones del Principado (Seprinsa), explicó ayer que este segundo grupo de vías se adecuará el fin de semana para evitar colapsos circulatorios debido, sobre todo, a que son calles incluidas en el circuito de bus urbano y para prepararlas hay que cortar el tráfico.
El carril 30 callejeará por el centro urbano, concretamente por el área incluida entre las rondas norte y sur. El proyecto, dotado con una partida económica de más de 160.000 euros, contempla además la construcción de aparcamientos para bicicletas.
El futuro Lo que falta ahora es comunicar los barrios de la periferia con el centro de la ciudad para convertir a Oviedo en una urbe adaptada al uso de estos vehículos. Los usuarios también demandan la instalación de alquileres de bicicletas como los que existen en ciudades como Barcelona, modelo en este tipo de transporte. No obstante, la mayor preocupación de los ciclistas sigue siendo “que los conductores nos respeten”.
D







vídeo:
vídeo:
vídeo:
vídeo: