La pintura, la escultura o la arquitectura son lenguajes artísticos que todos conocen, pero la sociedad de consumo, donde objetos y envoltorios han de ser atractivos, brinda nuevas oportunidades a los creadores. La Escuela de Arte de Oviedo se acerca estos días a una de ellas: los libros de artista en miniatura. Más de 150 de estas piezas puede verse desde ayer en la exposición Monumental Ideas in Miniature Books , con la que se demuestra que el arte también se puede administrar en pequeñas dosis.
La exhibición nació en la Universidad de Akron (Ohio, Estados Unidos) y lleva dos años acercando este lenguaje al público de todo el mundo. En España se ha podido ver en Granada y cuando se desmonte en Oviedo, el próximo 10 de febrero, viajará a Bilbao.
El pequeño tamaño de las piezas no impide a la muestra contar con un extenso abanico de técnicas, formatos y materiales. Papel, madera, tela, acetatos o bolsas de té sirven para elaborar un pequeño libro, que a veces es todo un prodigio de la papiroflexia.
La profesora de la Escuela de Arte y coordinadora de la muestra, María Álvarez, avanzó que el próximo año se recuperará la idea para otra gran exposición que muestre, a través de los minilibros, el estado actual del arte asturiano. La escuela incluye estos días un pequeño anticipo. Junto a los 144 artistas de 15 países diferentes, la Escuela de Arte solicitó a 16 creadores asturianos un libro para la muestra.
Isabel Cuadrado, Fernanda Álvarez, Paco Nadie, Dora Ferrero, Lara +Coto, Ricardo Mojardín, María Álvarez, Maite Centol, Pablo Maojo, Carlos Coronas, Pablo de Lillo, Fernando Redruello, Elisa Torreira, Breza Cecchini, Marta Fermín y Francisco Velasco firman, junto a cinco alumnos de la escuela cuyos trabajos han sido seleccionados, la aportación del Principado a esta gran exposición de pequeñas joyas para la literatura.
D







vídeo:
vídeo:
vídeo:
vídeo: