Frenazo. Las obras de ampliación del Museo de Bellas Artes también sufrirán las consecuencias de la crisis institucional en la que Francisco Álvarez-Cascos ha sumido Asturias. Su incapacidad para alcanzar un pacto con el PP y aprobar sus propios presupuestos ha derivado en una prorroga presupuestaria. En esta situación, y salvo futuros acuerdos, lo cierto es que la ampliación del Bellas Artes está condenada a sufrir un parón. Por lo pronto, y por la actitud del Gobierno, ya no se invertirán los 8,3 millones de euros previstos en su propio borrador de presupuestos. En virtud de la prorroga presupuestaria la inversión para el Bellas Artes quedará en los 4 millones de euros, la misma cantidad que el Principado de Asturias dedicó a las obras del Bellas Artes durante el ejercicio 2011.
“Las obras seguramente se retrasarán, pero hay posibilidades de aminorar este tema”, afirmó ayer el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure tras una reunión en la que la junta de gobierno del Centro Regional de Bellas Artes aceptó su cese como director del museo, cargo que venía ocupando a lo largo de los últimos 31 años. “Es posible que las obras no vayan a la velocidad que deberían ir, pero trataremos de que no haya parón”, afirmó Marcos Vallaure, quien pese a reconocer la necesidad de buscar apoyos que permitan ampliar presupuesto y agilizar el ritmo de los trabajos.
En su condición de presidente de la junta de Gobierno del centro regional de Bellas Artes, entidad participada por el Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Oviedo, Marcos Vallaure presidió la primera reunión con los nuevos miembros del órgano que gestiona el museo de Bellas Artes y que llevaba sin reunirse desde el 28 de diciembre de 2010.
Carencias administrativas Además de conocer de primera mano la situación de las obras de ampliación del museo, el hasta ayer director de la pinacoteca también les trasladó “graves carencias” que existen tanto en materia de personal como desde el punto de vista organizativo. El objetivo según Emilio Marcos Vallaure es que los nuevos patronos sean conscientes de la situación y lo trasladen a los grupos políticos del Parlamento regional para buscarles solución.
“El museo está en una situación de personal catastrófica”, manifestó el consejero de Cultura, quien achacó lo sucedido a la decisión del Principado de incorporar al Bellas Artes el convenio único de personal de la administración regional.
Esta situación, que se arrastra desde 1995 y que según Vallaure, se agravó aún más con un segundo acuerdo con el Instituto Adolfo Posada, deja “desprotegidos” y sin margen alguno de “autonomía” tanto por parte del director y de la junta de Gobierno del Bellas Artes a la hora de cubrir vacantes en su plantilla laboral.
“No es lógico que el director no pueda participar en los procesos de selección del Adolfo Posada por no ser funcionario”. A su vez Vallaure lamentó que en esta situación sea posible que cualquier titulado superior funcionario del Principado de Asturias, “pueda ser conservador aunque no tenga los conocimientos”.
Organización de tercera “El museo no puede funcionar con una colección de primera y una organización de tercera”, afirmó el que fuera su máximo responsable durante las últimas tres décadas. Lo sorprendente de la denuncia de Emilio Marcos Vallaure es que esa situación caótica no es nueva. El consejero de Cultura situó el punto de inflexión “negativo” nada más y nada menos que hace 17 años cuando la colección Masaveu se incorporó a los fondos del Bellas Artes.
Según Emilio Marcos Vallaure, en ese momento la Administración regional “tenía que haber cogido el toro por los cuernos” para solventar todas esas carencias, de tal manera, añadió que, “si éramos el sexto museo de España, hubiéramos pasado al cuarto puesto”. A la hora de buscar responsables, el consejero de Cultura apuntó de forma directa a quienes le precedieron en su cargo, si bien insistió en que el “primer ataque” fue en 1995 al incorporar al Bellas Artes al convenio único de personal del Principado de Asturias.
A modo de despedida de su cargo de director y tras reclamar el apoyo de los miembros de la junta de Gobierno para corregir esa situación, Vallaure manifestó su deseo de que el Museo de Bellas Artes de Asturias “esté a la altura del siglo XXI y no de una colección decimonónica”.
Respecto a las últimas adquisiciones, Emilio Marcos Vallaure anunció la próxima presentación La cueva de Covadonga , cuadro pintado en 1856 por el artista Martín Rico. La obra, “fundamental” al tratarse de una de las primeras representaciones del Real Sitio, pudo ser adquirida en 2011 gracias a una ampliación de crédito por parte de la Consejería de Hacienda.
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