El número de fallecidos en accidentes laborales aumentó el año pasado a pesar del espectacular incremento del paro. La destrucción de empleo, lejos de reducir los índices de siniestralidad en el puesto de trabajo, ha supuesto un repunte en la cantidad de víctimas mortales, que según las cifras del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales (IAPRL) fue de 25 personas, frente a las 16 de 2010.
Estos son los datos oficiales, aunque los sindicatos denunciaron durante todo el año pasado que la cantidad es sensiblemente superior y que la estadística no recoge todos los siniestros. Según sus cifras, y aunque están realizando un exhaustivo recuento para poder comparar con los datos recogidos finalmente por el IAPRL, hay seis fallecidos más que los que contabilizaba los datos del Principado antes de cerrar el año.
En 2011, Asturias sumó 9.300 nuevos parados, hasta superar los 90.500. Pese a ello, las causas que explican el incremento en el número de fallecidos es la relajación de las empresas a la hora de aplicar la normativa de prevención. La crisis ha motivado que se supriman algunas partidas económicas, por lo que los sindicatos ya han denunciado en varias ocasiones que la seguridad de los trabajadores era uno de los elementos en los que más se recortaba. Además, el miedo a perder el empleo provoca que los trabajadores acepten condiciones laborales en condiciones poco seguras, un factor que también ha contribuido a disparar la siniestralidad.
Este es el indicador más llamativo que recoge la estadística, aunque desde la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) destacan el descenso en el número total de accidentes laborales. Según la patronal, y refiriéndose a los datos del IAPRL, esta cifra se redujo en el último año el 11,5%, al pasar de los 14.749 de 2010 a los 13.394 de 2011. De ellos, 103 fueron calificados como graves y 13.266 como leves. Además, en lo que se refiere al índice de incidencia, la caída fue del 9,82%.
Cifras por sectores Respecto al año 2010, todos los sectores experimentaron una reducción “importante” de su índice de incidencia, señala FADE, salvo el primario, que empeoró ligeramente. En este sentido, la patronal subraya el descenso en el sector de la construcción (-12,39%), seguido de las industrias extractivas (-10,06%).
Además, el sector servicios (44,67%) contabilizó un mayor número de accidentes, aunque cuenta con el menor índice de incidencia de todas las ramas de actividad. Por el contrario, las industrias extractivas han registrado un número menor de accidentes (11,37%) pero el índice de incidencia más elevado.
En cuanto a las diferencias por sexos, los hombres sufren el 75% del total de accidentes, debido a que este tipo de siniestros suelen producirse en puestos de trabajo desempeñados tradicionalmente por varones, como la construcción o la industria.
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