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Lunes 29mayo de
2017
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Artículos deAlberto Mahía

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Los condenados suelen llevarse secretos a la tumba y, probablemente, Rosario y Alfonso no desvelen nunca los motivos que los llevaron a asesinar a su hija Asunta. ¿Por qué la sedaban? ¿Quién convenció a quién? Son preguntas que quedaron sin respuesta