«Estar enamorado es confundir la noche con el día», palabra de Raphael

En algunas lenguas la palabra para definir y referirse al (sentimiento de) «amor» es igual o se solapa con la de «pena» o «lástima»


Que sí, que sí, que ya está aquí -otra vez, otro año más- San Valentín, el pretendido  «día de los enamorados», y que toca ser romántico hasta el empalague. Y para conseguirlo nos han contado cuáles son los mejores regalos, los menús más ideales y hasta cómo se dice «te quiero» en cincuenta idiomas distintos. Pero, y al hilo de esto último, lo que no nos han contado es que en algunas lenguas la palabra para definir y referirse al (sentimiento de) «amor» es igual o se solapa con la de «pena» o «lástima».

Lo que viene a significar que aunque la práctica totalidad de las lenguas del mundo manejan palabras para expresar esos «sentimientos universales», las sensaciones y emociones asociadas a ellos ya no son tan universales; sino que la percepción de los distintos sentimientos varía de unas culturas a otras.  

Y no lo digo yo, lo dice un estudio recientemente publicado en la prestigiosa revista Science y que ha llegado a tal conclusión tras analizar la etimología de los términos empleados para describir las diferentes emociones y sentimientos en casi 2500 lenguas. 

Tal y como lo explican los responsables de la investigación, su intención era indagar en la cuestión de si las distintas emociones tienen el mismo significado en las distintas lenguas. Y para ello analizaron la semántica de las emociones en 2474 lenguas habladas a través de su colexificación. Esto es, el fenómeno lingüístico por el se nombran conceptos relacionados semánticamente con la misma palabra u otra muy similar. Un análisis que permitió comprobar que en todas las lenguas existen redes semánticas entre distintas emociones y sentimientos pero que la naturaleza de estas redes varía significativamente según la familia de lenguas analizada. Algo que se explica atendiendo a que cada cultura las siente o percibe de forma diferente o, cuando menos, con diferentes matices.

Y en lo que respecta al amor resulta especialmente llamativo o chocante el caso de las lenguas austronesias -habladas en la región comprendida entre Madagascar, el archipiélago malayo y Oceanía; es decir, comprendidas en una determinada región geográfica o zona que comparte muchos aspectos culturales-. En estas lenguas, las palabras para referir «amor» y «lástima» o «pena» coinciden o se solapan, lo que indica que o bien no asocian el estar enamorado con algo tan maravillosos o bien que sentirse apenado no es algo necesariamente negativo. Vaya, que ni noche ni día, sino «entre lusco e fusco».

Para concluir y en (interesada) conclusión: si sientes pena o lástima por estar solo en San Valentín  consuélate pensando que tampoco es tan malo, ni tan mal plan.

Comentarios

«Estar enamorado es confundir la noche con el día», palabra de Raphael