El Principado insiste en que negociará que el tercer carril de la «Y» sea bus y taxi

El Ejecutivo asturiano destaca que las actuaciones están en una fase preliminar y que podrá adecuarse al Plan de Movilidad


Con el inicio de las primeras actuaciones para el desarrollo de un tercer carril en parte del trazado de la autopista Y, el Gobierno asturiano insiste en que hay margen para negociar con el Ejecutivo central que se limite al tráfico de autobuses, taxis y vehículos en los que circulen al menos tres personas, el decir, que el tercer carril sea Bus-VAO. El Ministerio de Transportes señaló esta semana que, por el momento, no contempla esa posibilidad, pero desde el Principado destacaron que sería posible en el momento en que entrara en vigor el Plan de Movilidad que ahora se encuentra abierto a información pública.

La propuesta del Principado tiene todo el sentido en un contexto de reducción de emisiones y de incentivar el uso del transporte público, que forman parte de los objetivos del plan. Y de hecho este fue el argumento del vicepresidente y consejero de Infraestructuras, Juan Cofiño, a comienzos de esta semana en una comisión parlamentaria cuando defendió esta visión del proyecto. Fue en un cruce de interpelaciones con el diputado de Podemos Asturies, Daniel Ripa, en el que el morado adujo que la puesta en marcha del tercer carril terminaría por ampliar el volumen de tráfico en una carretera ya muy saturada y Cofiño replicó que no tendría por qué ser así, precisamente argumentando la intención del gobierno regional de que fuera utilizado como Bus-VAO. Sin embargo, y a pesar de la intención del Principado de «trabajar» para convencer a Transportes en este sentido. 

Estudios llevados a cabo en Estados Unidos, como el recogido por CiyLab respecto a California, han concluído que las buenas intenciones en este sentido no tienen por qué llegar a resultados óptimos y que, mediante la denominada «demanda inducida», cuando se amplían los carriles de una vía, con la intención de descongestionar el tráfico, se termina por aumentar la circulación de vehículos; no mengua sino que crece. 

En principio, el tren es la base para reducir el uso de vehículos particulares en el centro de Asturias, y los informe señalan la infrautilización del trazado de FEVE que en los últimos años ha sufrido un abandono en mantenimiento. En todo caso, el Plan Director de Infraestructuras para la Movilidad de Asturias 2015-2030 (PIMA) señala que, para integración de las autovías estatales y autonómicas, se recogen actuaciones como un tercer carril en la Y entre Oviedo, Serín, Avilés y Gijón; tramos pendientes de la AS-17, entre Bobes y San Miguel; un tercer carril (carril de trenzado) entre los enlaces de Paredes y Lugones; creación de un nuevo enlace en Robledo entre la A-66 y la AS-II; modificación del enlace de Roces entre la AS-II y la A-8; una autovía Bobes-San Miguel de la Barreda; y un enlace en San Miguel de la Barreda. «De todas ellas, está prevista la realización del tercer carril en la Y».

En concreto, y según detalló el Ministerio, «se han iniciado los trabajos con la inspección visual del firme actual, ejecución de las preceptivas campañas de prospección arqueológica, toma de datos topográficos, replanteos y estaquillados, desbroces y apertura de accesos a obras de fábrica para su limpieza y acondicionamiento». Así recalcó que ya se están programando «las actuaciones con afección a la plataforma de la carretera». Las obras «consistirán en la ampliación de las calzadas de la autovía A-66 entre los enlaces de Lugones y de Matalablima (del p.k. 21+660 al 25+450), mediante la construcción de un tercer carril ocupando parte de la mediana». Desde el Ministerio se destacó que «asimismo, incluirán la remodelación de los enlaces de Lugones, Paredes y Matalablima, incorporando vías colectoras y carriles de trenzado que incrementarán el nivel de servicio del tramo, aumentando la capacidad y mejorando la fluidez y seguridad vial para los más de 54.000 vehículos que lo transitan a diario». 

En un artículo publicado el año pasado en la revista Atlántica XXII, el profesor del Área de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Oviedo, Manuel Maurín, destacó que no resultaba consecuente aumentar el tráfico de coches en un área central como la asturiana con una red de autopistas desproporcionada para su tamaño y población. Según sus datos, «hay una densidad de red de 130Km de autopistas y autovías por cada 1.000 Km2, muy por encima de las grandes metrópolis europeas como Madrid (95 km/1.000 km2), Berlín (86 km/1.000 km²) o Paris (50km/1.000 km²)».

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