19/02/2007 RAMON MUÑIZ
Los sueños nos empujan, tiran de nosotros hacia un objetivo superior, un reto. Pero a veces, lo que parece un éxito se convierte en una trampa. Así le ocurre cada mes a unos veinte asturianos, que ven cómo las entidades financieras los tachan de morosos por no poder pagar sus hipotecas, según ha podido contrastar LA VOZ con diversas fuentes bancarias.
Palabras tan técnicas y complejas como euríbor o tipos de interés se han convertido en la peor pesadilla para buena parte de la población asturiana: a finales del 2005, en plena racha de subidas, los expertos vaticinaban con tranquilidad que las familias españolas podían tolerar una subida de tipos de hasta el 4%. Hoy ese índice se mantiene en el 3,5%, el nivel más alto desde el 2001, aunque desde el Banco Central Europeo ya advierten que ven "muy bajo" ese indicador y por tanto adelantan subidas que se acercarán al peligroso umbral del 4%.
En todo caso los bancos son muy conscientes de cómo son sus clientes: las estadísticas sitúan al Principado como la segunda región donde menos puede ahorrar la gente, dicen que los precios de las hipotecas están a años luz del sueldo medio de los jóvenes, y que el 44% de los asalariados entran dentro de la categoría de mileurista . Pero la realidad y la práctica enseña que "por muy mal que vayan las cosas, la hipoteca es lo último que deja de pagar una persona. Antes se quita de lo que sea", explican en una entidad crediticia asturiana.
Gracias a este particular orden de prioridades, en cuestión de impagos están saltando las alarmas en el mundo de las transacciones empresariales pero las hipotecas permanecen en un ámbito donde la gente paga religiosamente. Actualmente las tasas de morosidad que manejan las distintas instituciones financieras van del 0,68% al 0,15%, unos valores que son mínimos históricos.
"Venimos de una época de bonanza económica, y eso se nota" --explica el director de negocio de un banco asturiano-- "es sencillo, cuando la gente va bien paga bien. Piensa que hemos tenido tasas de morosidad de entre el 4% y el 6%".
Esta contención de la morosidad se debe también al buen hacer de los bancos, que tienen por filosofía el que ellos no quieren convertirse en inmobiliarias y se muestran abiertos a renegociar los créditos con tal de evitar el embargo. De esta manera, mientras el año pasado se creaban nuevas hipotecas a un ritmo de 2.752 al mes, en la trastienda se renegociaban las condiciones de otros 500 antiguos préstamos.
Cada vez más cara
Y es que, aunque la voluntad de bancos y clientes sea respetar el contrato hipotecario, varias son los factores que amenazan las condiciones de este pacto. Hoy el dichoso euríbor está al 4,064% tras dieciséis meses de subidas. El numerito supone que quienes firmaron un crédito-vivienda desde el 2004 hasta hoy pagan ya cien euros más al mes en el caso de haber suscrito una hipoteca media de 140.000 euros a 30 años.
Cien euros para determinados bolsillos es todo un mundo, especialmente si el bolsillo es el de algún joven asturiano. Según los números que maneja la sección de Jóvenes de UGT, el sueldo medio de los menores de 35 años está en 850 euros, paga donde el euríbor hace estragos.
Muchos son los jóvenes y no tan jóvenes que, como Daniel Cifuentes, pagan la hipoteca de un piso en el que no pueden vivir. Tal y como relataba a LA VOZ este joven gijonés, "al piso solo puedo ir los fines de semana y para dormir; de otro modo no me llegaría el sueldo ni para la luz". El resto del tiempo Daniel vive y come con sus padres.
A esta difícil situación se llega tras incumplir una recomendación que el BCE lanza con más buena intención que conocimiento de la realidad. Siempre que toca el tema, el banco sostiene que no se deben suscribir préstamos cuyas letras supongan más del 40% de la nómina mensual, pero como ninguna ley o control lo impide, muchos asturianos sobrepasar ampliamente esos límites aun a riesgo de que el euríbor determine sus gastos ordinarios más de lo razonable.
De los estragos del euríbor y las hipotecas dependen buena parte de los listados de morosos. Oficialmente, el Banco de España admite tres registros. Uno es el RAE (Registro de Afectaciones Impagadas), al que uno accede por cualquier letra o pagaré impagado a su vencimiento. El problema para el deudor es que, aunque pague la deuda, su nombre queda marcado en el listado durante otros cinco años. Otros listados de morosos son el Asnef y el Esperian, más genéricos y en el que el 34% de los deudores acaban por algún impago en el recibo telefónico.
El estigma pesa luego ante cualquier operación bancaria. Y es que las entidades repasan los tres listados antes de concederle a alguien un préstamo.
Puedes compartir esta noticia usando estos servicios:
Qué es esto?: Estos servicios permiten al usuario, entre otras cosas, clasificar , valorar, compartir o comentar los contenidos que encuentra en la red.
Solo es posible comentar noticias de la edición del día.
Canal Bolsa
Controla tu cartera y sigue la actualidad bursátil.
Canal Motor
Toda la información del mundo del motor en nuestro canal.
SORTEOS
Consulta los resultados de todos los sorteos de loterías y apuestas...
Enlaces Recomendados: Despedidas Soltero - Soltera | Organización eventos - organización fiestas | Vuelos | Cursos y masters | Apuestas Deportivas stanjames.es | Venca.es conecta con la moda | Vuelos baratos | Entradas Barcelona | Barcelona tickets | Jamon iberico | Juegos | Pisos y casas | Botemanía - Bingo, casino tragaperras | Entradas concierto | Poker | Ruleta | Coches de ocasión | Cta NARANJA de ING 3,5% TAE 4 meses Sin comisiones