Escucho con estupor mientras estoy en un conocido centro comercial que la megafonía anuncia de manera cansina que Francisco Álvarez Cascos podrá firmarme un ejemplar de su último libro "Gobernanza a tres turnos" en la sección de librería de su centro de Gijón. Al parecer se trata de una recopilación de intervenciones suyas con las que según dice el autor "pretende hacer entender lo que sucedió en Asturias en los dos últimos años". Sigue mi sorpresa cuando, comentándolo con un amigo de Avilés, me confirma que al día siguiente Cascos también estará en el mismo centro comercial pero de la Villa del Adelantado, para proseguir al más puro estilo de una folclórica, con sus "bolos" de promoción literaria. Si no fuera tan dramático sería ciertamente hilarante. Un presidente incapaz y autoritario, que en siete meses de gobierno ha destruído todo lo que ha podido, no ha tomado ni una sola decisión en beneficio de Asturias. Un presidente que se ha inventado toda clase de excusas y conjuras para justificar su incapacidad manifiesta.
Un presidente que hace unos días abandonaba el barco de Asturias a su suerte, se dedique a "hablar de su libro" en sus ratos libres -que a juzgar por lo visto deben ser muchos- es cuando menos una falta de respeto hacia todos los asturianos, le hayan votado o no.
De igual manera es inconcebible que en lugar de estar centrando todos sus esfuerzos y su tiempo en que Asturias y sus más de 90.000 parados tengan un futuro mejor, el señor Álvarez Cascos emplea sus tardes en firmar libros en la cadena de grandes almacenes que recientemente contrató a su mujer para dirigir en Madrid un moderno e importante "Espacio de las Artes". Todo este cúmulo de despropósitos nos demuestra una vez más que a FAC (Francisco Álvarez Cascos) nunca le ha interesado gobernar Asturias. Ni le han interesado los asturianos y asturianas. Sólo quería utilizarlos en su personal ajuste de cuentas con el mundo.
FAC quería mandar, mandar en un partido que hizo a su imagen y semejanza y mandar en una región que ha tratado como si fuera su cortijo. Y como los niños malcriados cuando les pitan un penalti, se llevan la pelota enfurruñados sin importarles los demás. Me quedo con dos certezas y una duda. Las certezas de que lo de gobernar y trabajar a tres turnos en al caso de FAC no pasó nunca de ser el título de un libro, y con la certeza de que Cascos comienza ya esta semana su particular precampaña en centros comerciales. Y una duda que me invade: ¿En qué sección podremos encontrar el libro "Gobernanza a tres turnos", en terror, en humor o en ciencia-ficción?. Yo lo tengo claro. Y no lo olviden: Cascos no vino a gobernar, vino a hablar de su libro.







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