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Jueves 24 de Mayo de 2012

«En Salzburgo viven de Mozart, Oviedo no es igual, pero no está mal»

Presidente de la Fundación Ópera de Oviedo y de la Asociación de Amigos de la Ópera. Hoy se estrena el último título de la temporada.

Jaime Martínez, presidente de la Fundación Ópera de Oviedo. José vallina Jaime Martínez, presidente de la Fundación Ópera de Oviedo. José vallina

29/01/2012 00:00 /

Jaime Martínez es el presidente de la Asociación de Amigos de la Ópera de Oviedo y de la Fundación Ópera de Oviedo. Cabeza visible de la institución, lleva ocho años al frente de la organización musical que esta tarde estrena el último título de la temporada, Peter Grimes . No obstante, su labor de difusión de la ópera comenzó a temprana edad cuando, a pesar de convertirse en médico, no tuvo reparo en comenzar a contagiar el virus de la ópera a familia y amigos.

¿Qué balance hace de la temporada? Estamos muy contentos. Si nos remitimos a septiembre… es la primera vez que se pone sobre el Campoamor una opereta con muy buenos cantantes. Gabriel Bermúdez, Peter Edelmann, Chen Reiss… Gente que iba con la idea de que El Murciélago era un título menor quedaron impresionados, pasaron un rato muy agradable. Con La italiana en Argel hemos tenido un Pietro Spagnoli espectacular, con una escena muy alegre de Sagi, que creo que también mejoró el cartel, y logramos que la gente saliera muy satisfecha del espectáculo.

La Flauta Mágica no se veía desde hacía 20 años. Es un título muy difícil de organizar, son necesarios 9 ó 10 solistas, más los secundarios, que no deben desmerecer. Joan Martín Rollo hizo un papel teatral y vocal estupendo e Iride Martínez se iba a cantar el papel de Reina de la noche a Viena y no defraudó. Sobre Norma había mucho miedo, se aseguraba prácticamente que los cantantes no iban a venir. Finalmente hay que admirar la labor de Susana Gómez y del equipo de la Ópera de Oviedo que con enorme sencillez hicieron un gran trabajo. Después hemos tenido, no se puede llamar la suerte porque ha sido buscado, de tener aquí a Sondra Radvanovsky y a Dolora Zajick. Nadie que haya asistido podrá olvidar el dúo del segundo acto. Con Peter Grimes tengo una enorme ilusión. Tiene una escenografía finalista del premio Laurence Olivier y gran participación del coro de la Ópera de Oviedo del cual estamos orgullosísimos con su progresión en los últimos años. Para ellos esta ópera es un desafío, un reto… Además contamos con unos cantantes impresionantes.

La polémica quedó atrás con el coro dada la satisfacción de este año… Lo repetiré siempre. Mi más sincero agradecimiento a los miembros anteriores, es sincero y real, han estado trabajando por la Ópera de Oviedo durante muchos años. Cuando se modificó y se intentó dar un paso más hubo polémica, pero ya está más que superada. Sinceramente, los resultados se notan y además han sido positivos. En este momento los directores musicales no tienen la más mínima queja, lo cual debe ser un orgullo.

Da la sensación de que en el año en que más se estruja a la ópera, hay mejores resultados.

La imaginación está al poder. Las óperas se planifican con dos o tres años, así que esto no es de ahora, que hay que ahorrar. La directiva ha intentado siempre obtener el máximo rendimiento por cada euro invertido y quisiera dejar clara una cosa: la ópera es productiva. Si hace un título menos, significa que durante un mes 130 personas se van al paro. Eso se ha expuesto muchas veces, tras la auditoría de Deloitte. Cada euro de subvención repercute en 3,5 euros al Producto Interior Bruto. Al Principado se le devuelve el 90% de la subvención.

La actividad también repercute en el turísmo.

Por Norma , del programa que tenemos con El Corte Inglés se beneficiaron de viaje, estancia y entrada 35 personas, la mitad franceses. El último día estuvieron aquí 45 miembros de la Asociación de Amigos de la Ópera de Santiago de Compostela. El año pasado, con Tristán e Isolda vinieron 34 señores de la Sociedad Wagneriana de Londres. Son sólo detalles de lo que esto mueve. Eso supone que después de la función la gente sale a cenar, con lo que significa para la hostelería de la zona. En Salzburgo viven de Mozart… no podemos compararlo, pero no está mal y el apoyo del Ayuntamiento de Oviedo está fundamentado en esto. La programación musical de la ciudad pocas ciudades en España pueden tenerla; las orquestas, los pianistas que vienen al auditorio, la ópera, la zarzuela… hace que Oviedo suene en todas partes porque tiene propuestas fiables.

Sin embargo las subvenciones caen.

Se nos acusa de pedigüeños, de llorar por subvenciones, pero no pedimos nada más que lo que creemos que estamos generando para la ciudad y para el Principado, elevando el nivel cultural y, como dije, el económico. Creo que el gobierno regional ha entendido el mensaje. Tenemos que ajustarnos a lo posible e intentaremos que toda la gente que quiera pueda ir a la ópera.

El público está respondiendo a la llamada.

Sí, los datos de venta de entradas son mejores que otros años. Eso también es por los nuevos descuentos y las entradas de último minuto. Hay entradas a 10, 15 euros. No quiero compararlo con los precios del fútbol… Pero no entiendo por qué la ópera es elitista y una entrada de fútbol de 150 euros no. Intentamos hacer además hacer llegar la ópera a todas partes, con las retransmisiones gratuitas... Logramos mantener un programa para niños… es muy importante para nosotros poder llegar a más público. Estamos muy orgullosos de haber podido organizar el concurso para escolares en compañía de Ópera Europa y que ganó el colegio de Pola de Laviana. Con cosas así, conseguimos meter el virus de la ópera, en el buen sentido, en todas partes. Estos niños escenificaron una ópera y les invitamos a ver un ensayo general. Ha sido una de las mayores satisfacciones desde que estoy en la organización.

Precisamente las retransmisiones se cuentan por llenos en Mieres, Candás… En Villaviciosa… en todas partes. Solo espero que podamos llegar a Gijón y Avilés… sería un gran disfrute.

La nueva temporada tiene grandes atractivos.

Mantiene el criterio de traer óperas nuevas, del repertorio internacional que puedan ser vistas aquí, abrirnos a distintas épocas y recuperar algunas de las ya vistas, pero que hace mucho que no se veían. El título Wherter , de Massenet, vuelve después de 20 años. El último lo cantó aquí Krauss, que dejó muy buen recuerdo. Ahora lo cantará José Bros, uno de los mejores tenores españoles y no creo que nadie tenga duda de su categoría. A Lucía de Lammermor viene Sagi y aunque hace poco que se vio, hace seis años, es una ópera que todo el mundo disfrutará. Siempre tiene que venir una ópera del gran repertorio, para aficionar a la gente. Para Turandot , esperamos que Elisabete Matos esté al gran nivel que lo está haciendo ahora en los grandes teatros. Si no se puede hacer escenificada se hará como Norma este año y Agrippina es la vuelta al barroco y se estrena como título. Dicen que el barroco en Oviedo no gusta... Alice Coote, doce minutos cantando en Ariodante fue algo para recordar toda la vida. Tuvo una ovación de cuatro minutos en una ciudad a la que no le gusta el barroco. Y Don Carlo , en el 120 aniversario del nacimiento de Verdi, era necesario.

Hubo un sector que después de ver ‘Norma’ preferiría que todas las óperas fueran semiescenificadas...

Eso lo habré oído decenas de veces. “No hace falta nada más que traer buenos cantantes”. Nuestra respuesta es sí, pero es que se deja de lado algo importante; qué ópera es. Imaginemos una Traviata , una Aida … no puede ser así. Yo defiendo absolutamente que la ópera también es teatro, escenografía, canto y música. Los porcentajes los decidirán a veces la categoría de la orquesta, el escenógrafo, los cantantes o el director. Nosotros intentamos hacer lo mejor en todas estas facetas y que ninguna quede aislada. Si hay que hacerlo semiescenificado se hará como lo hizo Susana Gómez con Norma maravillosamente, pero será siempre por motivos económicos. No renunciamos a traer a los mejores escenógrafos, como ocurre en esta ocasión con David Alden en Peter Grimes . ¿Quién no recuerda el último acto de los Diálogos de Carmelitas ? No sería lo mismo sin esas escenas. O poniéndonos en otro caso, la Aida que tuvimos aquí de Mestres Cabanes. Teníamos Egipto metido en el Campoamor. Por eso ese argumento no me convence. También hay gente que dice que antes había figuras y ahora no. Solo en los últimos años puedes contar varias estrellas que están cantando en los mejores teatros. María Bayo, Victoria Cortez, Vitalij Kowaljow, Cinzia Forte, Robert Dean-Smith y en esta misma temporada, Dolora Zajick, Radvanovsky, Skelton, Pietro Spagnoli… Juan Diego Flórez hay uno y si se le paga una barbaridad puede venir, pero entonces el resto de la ópera… Oviedo tiene 200.000 habitantes, no se puede comparar con Londres, Nueva York...

¿Qué óperas no le gustaría quedarse sin ver en Oviedo? Tenemos una deuda con Wagner y espero saldarla en los próximos años. Sería algo que nunca se vio aquí. Afortunadamente mi gusto personal ha evolucionado y no me gustaría imponerlo al resto de aficionados. Hasta hace unos años no sabía demasiado de ópera barroca o moderna y he de decir que he sido uno de los beneficiados del giro de la Ópera de Oviedo. También por las conferencias de la ópera dadas por expertos, que completan el programa cultural que pretendemos dar.

En ocasiones se les tachó de herméticos.

Estamos abiertos a colaborar con las instituciones para seguir divulgando. Lo que pasa es que hemos cogido una fama, ganada o no, de aislamiento y de elitismo. Una imagen que no era positiva y que tratamos de cambiar. Creo que hemos demostrado que no es así, porque siempre estuvimos abiertos y cualquiera pudo sacar una entrada, además somos transparentes con las administraciones. Así como uno puede ir al museo de Bellas Artes, la ópera tiene que ser así. Es una actividad cultural con su aspecto lúdico y social y debe estar al alcance de quien quiera. Es un argumento que empleo muchas veces, sobre todo con mis compañeros del hospital. Les preguntaba ¿cuántas veces habéis ido a la ópera? Les invité a ver una y hoy muchos de ellos son socios. Lo que hay son prejuicios. Y es una pena porque dejan de disfrutar una cosa que es sana y puede que les guste. Puedes ir a un museo y que te guste solo el Greco o Picasso, pero decir que no te gusta cuando nunca has ido a un museo… En ese punto la difusión en la escuela será importantísima.

Exactamente, para que lo vean como algo natural. De todos modos, también soy un poco antiguo, de los que piensa que ir a la ópera no es como ir al cine, con todos mis respetos. A mí me gusta que sea algo especial, que la gente vaya bien vestida. Ya sé que suena un poco estrambótico, pero esa es mi forma de verlo. Yo el día del estreno voy siempre de esmoquin, el resto de funciones voy de traje oscuro y corbata… me parece algo bonito y al cine no voy así. Y luego sales a cenar o quedas con los amigos para ir a la ópera, tiene ese aspecto social. No molesto a nadie y naturalmente la gente puede ir como quiera, con un vaquero… Son ya siete años al frente de la ópera, ¿mantiene las ganas? Esto es un equipo, organizado cada vez mejor, que trabaja mucho y bien… No me imagino yo contratando a cantantes, para eso tenemos un director artístico que es un profesional, una jefa de producción… gente que trabaja en la parte económica y luego el patronato. Yo estoy cuando hay que dar la cara, hay que solicitar algo… en mi papel de médico, atender a alguno de los cantantes… Cuando vas a la ópera el día de la función al final eres el responsable de todo aquello. Puede cansar y estresar, pero en este momento no noto tanta presión como para abandonarlo.

Las elecciones se celebrarán el próximo marzo, ¿cómo se ve? Lo que pretendemos hacer si nos siguen dando la confianza es seguir en la línea de esta temporada con la misma ilusión. La ópera está viva. Si hay otra candidatura que ofrece otra visión, otro programa, y es elegida no tengo la más mínima duda de que sería lo mejor para la Ópera de Oviedo. Sin embargo, creo que esta institución ha logrado estabilidad en los últimos años y prestigio de seriedad.

Se encuentra en cierto modo, en periodo de reflexión por finalizar la temporada y el mandato… Llevo bastantes años, pero quiero dejar esto más estable. La candidatura de Abeledo es diferente, también tienen sus razones y mis máximos respetos, pero espero que la gente sepa apreciar nuestro programa. Yo veo que la gente del teatro sale contenta.

¿Forma la ópera parte del ADN de Oviedo? Sí, y le voy a contar una anécdota. El otro día fui al Fontán a comprar y la señora que me atendió me conoció y me dijo que ella no se perdía ninguna ópera. ¿Pasa esto en otras ciudades? Poder ir al mercado y encontrar aficionados por todas partes... eso es afición.

Surge en la ciudad un movimiento para recuperar una mayor actividad cultural, SOS Cultura...

Yo tengo claro que Oviedo no es sólo ópera y no es solo sinfonía, pero es una característica de la ciudad. También debe haber fado, rock y tango, teatro, ballet... pero vivimos en una época en que quizá no se pueda abarcar todo, por lo que habrá que apoyar lo que nos identifica.

La ópera también forma parte de su ADN familiar.

Sí, cuando mi padre se afeitaba cantaba Spirito Gentille y yo de pequeño cantaba con él. Él también me ponía discos y me lo explicaba… Esto es Rigoletto , ya verás ahora cuando canta la Donna e mobile ... teníamos el libreto y yo intentaba seguirlo. Después empezó a llevarme cuando mi madre no podía o estaba enferma. Era a mí al que le gustaba, a mi hermano no le interesaba. Ya a los 16 años actué de comparsa. Siempre digo que yo maté a Franco Corelli en una Tosca en el escenario del Campoamor en 1959.

En un joven no era común esa afición, ¿verdad? Era un poco raro. Además, a mí me gustaba el tenis, fui campeón junior de Asturias, y en la época jugar al tenis era de mariquitas. Era tirar una bola por encima de una red. Yo les decía a mis amigos del fútbol que se vinieran media hora a entrenar al tenis, a ver si era de mariquitas. También había prejuicios, como se jugaba en el Club de Tenis, que no dejaban entrar a los niños… Convencer a mis amigos de que no iba obligado ni a la ópera ni al tenis… y de que también me gustaban el twist y el rock como a ellos era para muy extraño. Cuando fui a Nueva York con una beca de dos años, mi mujer y yo íbamos con las entradas de último minuto a ver lo que hubiese. Tuvimos la oportunidad de ver cosas buenísimas en el Metropolitan.

A su mujer también le contagió esa afición.

Sí, y además le gustó desde el principio. De mis hijas hay dos a las que les gusta mucho la ópera, una de ellas es abonada en Madrid. También aficioné a mis amigos médicos. Los que más me conocían sabían que yo nada más llegar a Berlín iba a preguntar qué ópera había en ese momento. Al final los arrastraba conmigo y están enganchados. El otro día, el jefe de servicio de Burgos estuvo en Norma en Oviedo. Para ellos la ópera era desconocida y hay gente que le tiene miedo y que incluso tiene miedo a que le guste. Todo el mundo conoce más de lo que creen, melodías de Aida , La Traviata … Eso es ópera.

La labor médica la tiene ya un poco apartada.

Me prejubilé hace dos años de los Servicios de Silicosis. Como profesor titular de Medicina pasaron cientos de médicos por mis clases... en parte lo echo de menos, pero la vida pasa y aún me encuentro disfrutando de la medicina, no siento pereza. Ahora el contacto médico-paciente ocurre pocas veces. Es más una labor administrativa, seminarios, clases... Por eso lo disfruto ahora en la consulta del Centro Médico, donde hay un gran equipo y unos buenos compañeros.

También se vio en el lado del paciente hace aún no mucho.

Cuando tienes un problema tan grave como el que tuve das gracias a dios todos los días. Intenté mantener la sensatez tanto antes como después de la operación. Llegué a ir a la ópera con la sonda puesta. También tuve suerte de que mis médicos además de amigos son excelentes profesionales. La familia es también fundamental. Después de todo lo importante es poder hablar de ello hoy en día. Hay que lucharlo porque se puede salir y si no se sale siempre hay que mantener la dignidad. Nunca se sabe como uno va a reaccionar y tuve la suerte de estar en el lado bueno de las estadísticas. Hablando de esto me acuerdo de Antonio Cueto, estuvo conmigo en Norma , era una excelente persona que se nos ha ido.

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