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Día clave para Alcoa: se inicia la subasta eléctrica

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m. s. /  Redacción europa press Redacción
Marcha de los trabajadores de Alcoa en defensa del futuro de la planta de Avilés en el año 2014

La puja por la interrumplibilidad se celebrará entre lunes y viernes, y rebaja ese año el precio de salida tanto en el bloque de 5 MW como en el de 90 MW

14 Nov 2016. Actualizado a las 09:03 h.

Es el día clave; el más esperado, con nervios e incertidumbre. Porque en la jornada de hoy, día 14, empieza la subasta eléctrica de interrumpibilidad, en la que puja Alcoa. Será cuando se apueste por los bloques más importantes, los de 90 megavatios. Hay esperanza, en principio, porque salen más bloques de este tipo de lo previsto. Se trata de una subasta un tanto especial, porque es «a la baja» (al contrario que las demás subastas donde se puja al alza); se va bajando la puja de mil e mil, y así los apostantes, los representantes de las principales empresas asentadas en España, las que más energía consumen -entre ellas Alcoa- están allí sin teléfonos móviles, totalmente incomunicados y sin saber nada del exterior, sin contacto alguno.

 «El máximo valor posible»

«Nuestra intención es sacar el máximo valor posible de la subasta, lógicamente, para nuestras fábricas en España. Es importante, claro, para poder fortalecer nuestro sistema en España. Las plantas de A Coruña y Avilés son las que menos pueden bajar, porque cada planta, cada fábrica, tiene diferente escala de valores; hay otras fábricas que tienen más margen, caso de San Ciprián, en fin, todo eso influye y condiciona la subasta. Hay que esperar y ver cómo se va desarrollando», explican desde la multinacional del aluminio.

La subasta se termina cuando se agotan los bloques, obviamente, y se acaba el presupuesto que el Gobierno destina para compensar por la interrumpibilidad. Hay partes en la subasta «no conocidas» para no dar pistas ni facilidades. El lunes será el día más importante porque se subastarán los bloques más grandes, de 90 megavatios; los demás días, saldrán a puja los bloques más pequeños. Se sabe que mañana, lunes, será el inicio, esperado por otra parte, de la subasta anual. En principio hay un margen de cuatro días, pero puede que no sean necesarios tantos. Habrá que ver.

Si para la empresa es importante esta subasta, que lo es, los trabajadores también la esperan y la siguen con cierta preocupación porque el desarrollo de la puja puede condicionar su futuro laboral; más este año, con el proceso de venta en marcha. De hecho, los resultados de la subasta pueden influir y, animar, tal compra. El grupo inversor Atlas, con su sociedad española Aludium, está a la espera, ya sea para comprar, ya como socio inversor o nada al final.

Emergencia o saturación del sistema

El servicio de interrumpibilidad establece retribuciones por disminuir o cesar el consumo eléctrico en caso de emergencia o de saturación del sistema. En concreto, en estas pujas los grandes consumidores de electricidad lanzarán ofertas por entre 7 y 13 bloques de 90 megavatios (MW), que suman entre 630 y 1.170 MW, y por entre 286 y 394 bloques de 5 MW, que suman entre 1.430 y 1.970 MW.

El precio de salida para cada megavatio del bloque de 5 MW será de 160.000 euros, frente a los 310.000 euros por cada megavatio del bloque de 90 MW, según el procedimiento publicado para la subasta en el Boletín Oficial del Estado (BOE). En ambos casos supone una rebaja respecto a la subasta procedente, cuando el precio de salida en el bloque de 5 MW fue de 200.000 euros y el de 90 MW, de 340.000 euros. Cada uno de los bloques de producto de 5 MW o 90 MW que se pretenda adjudicar será subastado por el administrador en una subasta de precio descendente.

No obstante, a pesar de esta presión en el precio es previsible que se amplie el número de bloques de más de 90 MW hasta 10, frente a los ocho del año pasado, lo que ampliará las opciones para la gran industria, indican fuentes del sector. Con la reforma energética, el Gobierno creó un sistema de subastas para repartir entre las industrias el llamado servicio de interrumpibilidad, por el que los grandes consumidores de electricidad reciben un incentivo por modular su consumo en momentos de saturación en el sistema eléctrico.

Críticas de Alcoa

La primera subasta, celebrada a finales del 2014, generó críticas de varias empresas, especialmente de Alcoa, que amenazó con el despido de trabajadores si no obtenía un precio competitivo para la electricidad. Industria realizó a los pocos días una nueva puja que mejoró las condiciones para estas empresas, que ahora reclaman la compra de bloques de megavatios de menor tamaño y periodos más largos para el servicio de interrumpibilidad. Con la reforma energética, el coste para el sistema eléctrico asociado a la interrumpibilidad ha quedado recortado de unos 750 millones de euros a cerca de 550 millones en la actualidad.


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