El futuro laboral en manos de las máquinas
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Las profesiones se han renovado, a pesar del desarrollo tecnológico, al surgir nuevas necesidades pero también se han perdido un sinfín de oficios que hoy en día casi nadie recuerda
08 Feb 2017. Actualizado a las 05:00 h.
Los luditas, aquel movimiento mecanoclasta inglés de principios del siglo XIX, nunca hubieran imaginado que las máquinas traerían el mayor aumento de la calidad de vida de toda la historia de la humanidad. Lo que tampoco hubieran imaginado nunca es el devenir de la industria 4.0, donde las máquinas iban a desarrollar inteligencia y a poder trabajar casi por sí mismas. A pesar del desarrollo tecnológico siempre han surgido nuevos empleos, al aparecer también nuevas necesidades, aunque también se han perdido un sinfín de oficios que hoy en día casi nadie recuerda.
Una revolución laboral continua
Serenos, aguadores, faroleros, lecheros y un largo etcétera yacen en el salón de los trabajos extintos que ya nadie realiza. Y esta lista crece día a día con empleos como sastre, relojero o afilador, que si bien quedan algunas personas que se dediquen a ello, pronto sucumbirán a la automatización y a las economías de escala. Siempre han existido estas idas y venidas, y ahora más que antes tenemos una revolución en ciernes aún mayor en el aspecto laboral.
Ya hay sectores enteros en los que se están fraguando los cambios, como en la industria del transporte o en las manufacturas. En el caso del transporte la Netra (Nueva Era del Transporte) promete reducir costes y tiempos de tránsito dando cada vez más relevancia a los sistemas de conducción automática y a los vehículos verdes. Este nuevo paradigma dejará ipso facto a millones de transportistas fuera del mercado laboral.
Incluso en gremios tan poco sospechosos de poder ser reemplazados por máquinas, como el médico, la inteligencia artificial ya empieza a desempeñar tareas mejor que ellos. Uno de los ejemplos lo encontramos en el algoritmo desarrollado por un equipo de la Universidad de Stamford, éste diagnostica el cáncer de piel en pacientes con la misma precisión que un dermatólogo veterano.
Sustitución de antiguos oficios por nuevos
A tenor de lo visto, gran parte de los empleos que hoy existen tenderán paulatinamente a desaparecer o a sufrir una gran transformación. Las profesiones en las que se precise una gran creatividad a todas luces seguirán siendo exclusivamente humanas. Por ejemplo, la creación de páginas web y el content marketing, en los que se precisa un alto grado de diferenciación para sobresalir de la competencia.
Aunque las perspectivas de pérdida de empleo asusten, tal y como pasó a principio XIX, los luditas del siglo XXI no tienen razón para alarmarse. Según afirman los expertos en la materia, aunque se destruyan oficios que ahora dan trabajo a muchas personas, otros nuevos se crearán como ha ocurrido en el pasado, ya que siempre han emergido nuevas necesidades.
Por supuesto, muchos de estos trabajos se escapan a nuestra imaginación al no estar ni disponibles las tecnologías que utilizarán los futuros profesionales. Pero ya se prevé que muchos de estos trabajos tengan que ver con la ciberseguridad, con el Big Data o, como se ha mencionado anteriormente, con la creatividad.
Esta aparición de nuevas profesiones no es óbice para que haya fricciones en el mercado de trabajo. Y es que la expulsión de millones de trabajadores del entorno laboral es un gran reto global a medio plazo al que nos enfrentamos. La tecnología debe estar al servicio del ser humano, e instituciones como la Unión Europea ya han sugerido que los robots coticen como cualquier trabajador. Si la sociedad está a la altura de la ciencia y el progreso, seguro que todos nos beneficiaremos por igual del exponencial avance que tenemos ante nosotros.