La Voz de Asturias

Arcelor evita concretar los plazos de las inversiones pendientes en Asturias

Actualidad

L.F. Redacción
Batería de cock de ArcelorMittal en Gijón

La multinacional no aporta cifras sobre los resultados de las plantas de la región y destaca el buen momento de las divisiones de hojalata y galvanizado

14 Mar 2017. Actualizado a las 20:31 h.

El futuro de las plantas asturianas de ArcelorMittal pasa por las inversiones que la multinacional tiene comprometidas, de ahí que ese sea el asunto que más preocupa a los sindicatos. La apuesta del gigante del acero por sus factorías en el Principado ha quedado demostrada con el desembolso que ha realizado para la puesta en marcha de la máquina de colada de Avilés y en las baterías de Gijón, dos obras que les han permitido dar un salto de calidad en sus productos pero que tendrán que completarse con otras. Y ahí es donde la compañía guarda silencio. En la reunión con los sindicatos celebrada esta mañana no han querido concretar ni inversiones ni plazos, motivo por el que las centrales se mantienen a la expectativa, ya que esas obras podrían garantizar trabajo en Asturias para los próximos 25 años. 

Arcelor consiguió unos beneficios globales el año pasado de 1.600 millones, resultados que le llevaron a aumentar su partida destinada a inversión para 2017 en 500 millones, lo que deja la cifra total en 2.700 millones. El buen momento que atraviesan las plantas asturianas y el hecho de que en el pasado la multinacional ya haya adelantado su intención de seguir modernizando sus instalaciones en la región, hace prever que una parte de esa cantidad se destinará al Principado, aunque todavía no hay nada seguro.

Según explica Iñaki Malda, responsable de MCA-UGT en la compañía, «nos preocupamos por lo que llamamos segunda fase de inversiones», y se refiere a la otra máquina de colada para la acería de Avilés, otro convertidor y «algún otro elemento que completaría un paquete que es crucial para garantizar el futuro para 25 años». De ahí que el silencio de la empresa genere cierto recelo. «Nos dijeron que no están en situación de poder concretar nada», y aunque tampoco fijaron una fecha para comunicar su postura definitiva, «creen que en julio o agosto podrían estarán en condiciones de decirnos algo».

Buen momento de las plantas asturianas

A diferencia de lo que ocurría otros años, la multinacional no ha detallado por divisiones los resultados del año pasado, motivo por el que no se conocen exactamente los resultados de las factorías asturianas. A pesar de ello, sí que ha analizado la situación de los productos que se fabrican en la región. De ellos, destaca el papel de la hojalata de Avilés, que según explica Malda, es «la mejor de Europa, incluida la de la competencia». El sindicalista destaca el buen momento del producto -en calidad, ventas y servicio al cliente- y recuerda que no hace tanto la empresa estuvo cerca de cerrar esa línea de producción. 

También atraviesa un buen momento la línea de galvanizado, tanto en industria como en automóvil. A pesar de ello, en este apartado la empresa se está replanteando su estrategia, ya que la irrupción del coche eléctrico está modificando las exigencias del mercado. En peor situación se encuentran los productos largos. Los pedidos de carril y el alambrón no pasan por su mejor momento aunque se han recuperado en los últimos meses y las previsiones invitan a un moderado optimismo.

El análisis de situación explicado por la empresa permite a los sindicatos ser «optimistas», en palabras de Iñaki Malda, especialmente si se tiene en cuenta la difícil situación que ha atravesado la empresa en los últimos años. «Hemos mejorado», añade el sindicalista, quien reconoce que los aranceles impuestos al acero chino han contribuido a la mejora de las plantas europeas. Eso sí, ahora la amenaza es el acero turco, ya que su bajo precio supone una dura competencia.


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