El boquete de Asturias con la Seguridad Social se agranda
Actualidad
El gasto en pensiones aumenta a un ritmo mayor que la subida de las cotizaciones
14 Oct 2017. Actualizado a las 05:00 h.
Asturias envejece a una velocidad que hace que las cuentas no cuadren. El número de pensionistas aumenta cada año y lo hacen también las pagas de las personas que se jubilan. Esto es una consecuencia positiva del Estado del Bienestar, pero los problemas surgen cuando la partida de ingresos no crece en la misma proporción que la de los gastos. La precariedad laboral se ha instalado en la región y, con ella, se han generalizado las bajas cotizaciones. En la práctica esto se traduce en que Asturias cada vez depende más de la solidaridad interterritorial para que las pensiones de sus habitantes no se vean amenazadas, ya que el boquete del Principado con la Seguridad se agranda cada año.
Los datos territorializados de ingresos y gastos de la Seguridad Social reflejan que durante los ocho primeros meses del año, el déficit -la diferencia entre los gastos en pensiones y los ingresos por cotizaciones- se ha situado en 1.900 millones en Asturias. Esto es un 4% superior al que se contabilizó entre enero y agosto de 2016 y supone casi la mitad del presupuesto de la comunidad autónoma en 2017. El dato es preocupante debido a que el gasto en pensiones aumenta mes a mes y lo hace a un ritmo muy superior que el de los ingresos por las cotizaciones de los trabajadores. Esto se produce a pesar de que el paro se reduce y aumenta el número de afiliados. La explicación es que una gran parte de los nuevos ocupados tienen empleos precarios (temporales, a media jornada...), por lo que su aportación a las arcas del Estado es mucho más pequeña.
Entre enero y agosto de este año y los mismos meses de 2016 el gasto en prestaciones ha aumentado un 2%. Por el contrario, y a pesar de que la clase política presume de que la crisis se ha acabado y de que el Gobierno de Rajoy saca pecho con los datos del paro, los ingresos por cotizaciones se han incrementado en el mismo periodo el 1,6%. La creación de puestos de trabajo y la supuesta recuperación del mercado laboral no sirve para compensar el aumento de la partida destinada a pagar las pensiones.
El incremento del desfase no es especialmente alarmante (+0,4%) pero sí lo es el hecho de que se trata de un tendencia consolidada en los últimos. Cada mes, el boquete de Asturias con la Seguridad Social se hace más grande, y con el grado de envejecimiento de la población parece que será la tónica habitual en los próximos años.
1,2 cotizantes por pensionista
Asturias no es un caso único. El déficit con la caja única se extiende al conjunto de territorios. Esto es consecuencia de una larga crisis económica, en la que se dispararon los gastos y menguaron de forma considerable los ingresos. Sin embargo, Asturias presenta uno de los diferenciales negativos más acentuados, algo que se explica por una crisis demográfica algo más acusada que en otras regiones.
En el Principado apenas hay ahora 1,2 cotizantes por jubilado. Para que la autonomía fuese capaz de compensar un déficit anual cercano a los 2.500 millones de euros tendría que incrementar sustancialmente el ritmo de creación de empleo o aumentar de forma extraordinaria los ingresos percibidos por las cotizaciones de los trabajadores actuales. Con algo más de 1 millón de habitantes, Asturias tiene más de 300.000 pensionistas.
La corrección del déficit con la Seguridad Social, a medio plazo, pasa por incrementar la mano de obra, bien con extranjeros o ciudadanos de otras comunidades; bien aumentando la natalidad y, sobre todo, con un efecto más inmediato en las arcas, por generar un empleo de mayor calidad que genere cotizaciones más elevadas. Los trabajadores que salen del sistema, es decir, los que se jubilan, tenían unas cotizaciones que son muy superiores a las que aportan los nuevos empleados.
Asturias tiene en la actualidad, según los últimos datos del Servicio Público de Empleo, 360.000 afiliados a la Seguridad Social. Esto significa que en la comunidad autónoma hay 1,2 cotizantes por cada pensionista. Si no se toman medidas, los expertos sostienen que el sistema es inviable a medio-largo plazo.