La Voz de Asturias

Así afronta la minería asturiana su (teórico) último año

Actualidad

Camen Liedo

Los sindicatos tomarán una posición «negociadora y combativa» en la defensa del carbón nacional, el empleo y la reindustrialización con el objetivo de anular la fecha de caducidad que la UE puso al sector, en cuenta atrás

21 Jan 2018. Actualizado a las 05:00 h.

La minería del carbón nacional ha empezado la cuenta atrás. La responsable de que este sector esté casi casi abocado al cierre el 31 de diciembre de este 2018 es aquella directiva europea adoptada por el Consejo de la Unión a finales de 2010. Entonces, todos los Estados Miembros aprobaron la Decisión 2010/787/UE relativa a las ayudas que se concedían para facilitar el cierre ordenado de las minas de carbón no competitivas antes de la citada fecha. Entonces el 31 de diciembre de 2018 parecía lejano, pero el tiempo no se ha detenido y cuando quedan escasos doce meses por delante urge que se busquen alternativas que permitan la continuación de la actividad. Pero ¿cómo se va a afrontar este (teórico) último año de la minería? Desde el Gobierno del Principado se ha planteado formar entre las diferentes comunidades autónomas implicadas un frente común, un paso que han valorado positivamente los sindicatos para poder pedir ante la Unión Europea la continuidad de las explotaciones mineras más allá del 2018. Estos no obvian que «será un año difícil», sin embargo, aseguran que lo afrontarán «desde una posición negociadora y combativa», porque lo que de ninguna manera entra en los planes de los agentes sociales es rendirse o tirar la toalla cuando llevan décadas luchando porque el carbón autóctono forme parte del mix energético nacional. Por tanto, si tienen que volver a las movilizaciones, volverán, aseguran desde CC OO de Industria de Asturias.

Será en la reunión que las centrales sindicales mantendrán el próximo 30 de enero con el secretario de Estado de Energía, Daniel Navia, cuando éstos presenten al Gobierno Estatal toda una serie de planteamientos, como que se debe apostar por un futuro para el sector más allá de 2018, que deben continuar las ayudas para la reactivación de las comarcas mineras, que se debe mantener una producción de carbón autóctono, que se debe asegurar su uso en las centrales térmicas de generación eléctrica, que se establezcan mecanismos para la mejora medioambiental, que se retomen e impulsen los proyectos de captación, secuestro y almacenamiento de CO2 o que se trabaje en un Pacto de Estado por la Energía que reconozca al carbón nacional su consideración de reserva estratégica y de garantía de suministro.

Responsabilidad medioambiental y algo más

Así, el secretario del sector Minero de UGT-FICA, Víctor Fernández, ha manifestado que el objetivo es salir de esa reunión «con una hoja de ruta, con fechas de reuniones y de actuaciones» porque, aunque señala que miran al futuro desde una óptica de responsabilidad por el medioambiente, añade que hay que hacerlo «siempre desde una perspectiva social y de seguridad de suministro». Fernández es consciente de que «voluntad política se necesita mucha», pero destaca que con el cambio de discurso del Gobierno del PP se percibe que «se está de acuerdo en el fondo y ahora hay que ponerse de acuerdo en la forma». Además el mismo señala que «a nosotros no pueden dejarnos alejados de la realidad» cuando recuerda que «subvenciones las reciben todos los sectores». Justamente, otro de los puntos que pondrá sobre la mesa el 30 de enero será «definir con quien se debe negociar en la UE para que no haya que devolver las ayudas» a la producción.

Así lo ve también el secretario de  CC OO de Industria de Asturias, Damián Manzano, quien teniendo en cuenta que «el año 2018 es absolutamente decisivo para la minería del carbón autóctono, considera «imprescindible» empezar a dar los pasos en la negociación de cara a dotar al sector de un marco estable a partir de 2018, un marco en el que concrete la actividad extractiva, el mantenimiento del empleo y el desarrollo de un tejido económico alternativo para las comarcas mineras. «Y no hay un solo minuto que perder en la suma de aliados», expresa el representante sindical, para quien una de las mayores preocupaciones es que se puedan llegar a perder los más de 2.000 puestos de trabajo directos que aún tiene el sector minero en Asturias «ante la espada de Damocles que supone la fecha del 31 de diciembre de 2018».

En su opinión, la pérdida de esos empleo es «un lujo» que ni el suroccidente asturiano ni las cuencas mineras pueden permitirse, por lo que advierte que «no nos vamos a rendir porque lo digan Europa». Es más, el mismo dice que «la interpretación rígida de la normativa respecto al sector minero no es una opción» y que quien la utilice así será «a modo de excusa para definitivamente liquidar la actividad extractiva del carbón nacional».

Frente contra la resignación

Para evitar eso, hace un llamamiento a que las administraciones regionales, locales, los partidos políticos, los sindicatos y el ámbito social conformen un frente común en defensa de la minería autóctona para que ésta no pase a ser una parte de la iconografía asturiana. «Vamos a trasladar en la reunión del día 30 de enero que no nos vamos a resignar», ha advertido el secretario de la Federación de Industria de CC OO de Asturias, que apunta desde ya que no renuncian a la movilización social si fuera necesario como se hizo en otras ocasiones.

Desde el SOMA, José Luis Alperi también considera «primordial» que se de ese frente común para que se pueda negociar con en el marco europeo la continuidad de las explotaciones mineras más allá del 2018 y para conocer «lo que el Gobierno del PP ha enviado a la UE en lo concerniente al plan de cierre de toda la minería», algo que ha criticado, ha hecho «a espaldas de los sindicatos y la patronal». «El futuro del carbón autóctono aún sigue dependiendo de la fuerza social, política y colectiva que logremos aunar en su defensa, de la capacidad de enfrentarnos a los enemigos del carbón autóctono, de los que intentan imponer su ideología liberal, ecologista o simplemente su interés económico», manifesta Alperi, que prevé que el 2018 será «un año difícil» que se deberá afrontar «desde una posición negociadora y combativa» para lograr anular la fecha de caducidad que se le ha puesto a la minería.

Pero además de derribar «cualquier fecha finalista» que se le quiera poner al carbón, el representante del SOMA señala que su continuidad pasa por no tener que devolver las ayudas y conseguir que el mineral autóctono tenga la presencia que le corresponde en un mix de generación eléctrica diversificado, porque si algo tiene claro José Luis Alperi es que «se va a seguir generando energía eléctrica con carbón «y mientras esto ocurra, una parte de esa generación térmica debe ser con carbón autóctono».


Comentar