Menéndez asume errores en el pasado de Liberbank y exculpa a sus consejeros
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El consejero delegado de la antigua Cajastur dice que la entidad ya ha devuelto las ayudas públicas en el plazo previsto
10 May 2018. Actualizado a las 16:55 h.
El consejero delegado de Liberbank, Manuel Menéndez, defendió en el Congreso de los Diputados la profesionalidad de los consejeros de la entidad y asumió cualquier error cometido en el pasado, al tiempo que ha señalado que aquellos que procedían del ámbito político eran «especialmente cuidadosos» en sus decisiones.
«Los criterios de elección de los consejeros siguieron los procedimientos y es todo legal. Todos han pasado los filtros del supervisor», ha dicho durante su comparecencia en la Comisión del Congreso que investiga la crisis financiera y el rescate bancario y que se celebró este miércoles.
Menéndez ha aseverado que los consejeros de Liberbank procedente de la fusión con Cajastur-Banco CCM, Caja Cantabria y Caja Extremadura y que procedían del ámbito político «siempre eran especialmente cuidadosos para proteger los intereses de la entidad».
«Y los errores que haya habido son responsabilidad mía, y no de los políticos», ha dicho tajantemente.
El consejero delegado de Liberbank ha señalado que él no se considera un político, pero ha insistido en que es una actividad «perfectamente honrada y la más importante en democracia», con lo que ha puntualizado que si «no lo soy es porque no me ha tocado ejercer de político».
Ha eludido hacer una valoración sobre el papel de los supervisores para atajar la crisis financiera y el boom inmobiliario, aunque ha reconocido que hubo errores de estimación en cuanto al alcance de la crisis y su duración.
En su opinión hay factores del entorno macroeconómico que explican la crisis de las cajas de ahorros por lo que «no todo tiene que ver con malas prácticas».
Ayudas públicas devueltas
En cuanto a su gestión ha reconocido que tuvo «desaciertos y errores» pero ha recordado que Liberbank ha cumplido con su plan de reestructuración y ha devuelto los 124 millones de euros de ayuda pública antes del plazo marcado de 5 años.
Menéndez ha negado haber recibido presiones políticas para tomar decisiones en la entidad y ha dicho que si en algún momento percibió que podía tenerlas intentó alejarse de ella, pese a cualquier coste personal.
Por otra parte, no cree que actualmente tras la reforma financiera exista concentración bancaria en el sector y ha dicho que el problema no es el número de entidades que hay en España sino la red de oficinas, que considera excesiva, respecto a la población.
«Es difícil mantener oficinas abiertas con un bajo nivel de asistencia y habrá que buscar alternativas con la colaboración de las instituciones públicas», ha urgido al tiempo que también ha abogado por un apoyo normativo para que la banca afronte el actual proceso de digitalización.
«La respuesta a la digitalización pasa por los políticos que deben crear un marco que nos posibilite el cambio», porque si no se acometen medidas podría llegar «la destrucción de empleo» aunque ha apuntado que, por parte de su entidad, no se han producido «todavía» ningún despido.
Menéndez ha pedido «flexiblidad para el cambio» sobre todo ante un escenario complejo para los bancos por las «dificultades de rentabilidad por los tipos de interés bajo».