La Voz de Asturias

Pedro Sánchez, plaza a plaza

Asturias

S.D.M. Oviedo

Pedro Sánchez conquista el voto en La Corredoria

El PSOE vende su mejor imagen en La Corredoria, con un candidato cómodo y un presidente del Principado encorajinado

14 Jun 2016. Actualizado a las 22:12 h.

A golpe de whatsapp, Así movilizó el PSOE asturiano a sus filas para arropar al líder, solo unas horas después del debate a cuatro del que, según todas las encuestas, Pedro Sánchez salió bamboleándose. No hubo derrotismo en el mitin de La Corredoria, el central de esta campaña para los comicios del 26-J. De eso ya se encargó uno de los anfitriones, el presidente del Principado, Javier Fernández, que se enfundó el traje de mitinero para apelar al orgullo y al coraje de los socialistas, para «echarle pasión» a los argumentos y hacer frente a los populismos y a los mensajes contundentes de la derecha. Pedro Sánchez recogió ese testigo. Dominó el espacio de derecha a izquierda del estrado, sin atril. Hizo un guiño a la intérprete de la lengua de signos, en el día internacional de esta lengua. Recordó a un socialista asturiano de referencia, como Luis Martínez Noval. Puso al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) como ejemplo e incluso dejó su firma en tinta negra sobre una de las cámaras que grababa el acto de campaña, para rubricar así su compromiso con la sanidad pública. El HUCA y Martínez Noval fueron sus sucintas referencias a la región.

Dijo el alcalde de Oviedo, Wenceslao López, el encargado de romper el hielo, que al PSOE le falta márketing para vender sus logros. No fue eso lo que se vio en el pabellón del El Corredoria Arena. La puesta en escena resultó efectiva. El regidor ovetense comentó los logros del partido en política municipal frente a 24 años de «expolio» del PP en la ciudad, con 55 millones en facturas heredadas en solo tres semanas. El presidente del Principado salió en tromba contra «cenizos y pitufos», usando términos del propio Pablo Iglesias. Se movió con fuerza y reforzó su mensaje con un lenguaje corporal firme y hasta indignado, lejos de esa imagen pausada, que sus rivales califican de gris. Adriana Lastra, la candidata en la lista autonómica, cargó contra el «postureo» de Pablo Iglesias.

La agrupación municipal socialista de Oviedo puso toda la carne en el asador. Hasta concejales de la ciudad se colgaron la acreditación de la organización al cuello y vigilaron que todo funcionara. Entre ellos, Pedro Sánchez se siente casi como en casa. La AMSO fue una de las pocas que le quiso como secretario general desde el principio, en una región madinista convencida. Una vez que ocupó el cargo, Oviedo fue uno de los primeros destinos escogidos para organizar aquellos encuentros con militantes con los que comenzó a recorrer España. Ahora refuerza su campaña desde la ciudad y se propone conquistar las elecciones «plaza a plaza, calle a calle, voto a voto».  

En el exterior, un nutrido despliegue de antidisturbios rodeó el pabellón. Eso no impidió que Pedro Sánchez se diera de bruces con las protestas de padres contra los recortes educativos o de los bomberos, de nuevo, crucificados, reivindicando mejoras. El ruido de sus sordinas se hizo coló de forma intermitente en el recinto, sobre las pausas de los políticos.  En el interior, los accesorios propios de campaña y las pancartas fueron bien vistas. Todas excepto una. La que desplegaron dos integrantes de la plataforma de afectados del ERA que, discretamente, se colocaron de espaldas a una pared lateral, durante la intervención del candidato socialista. También una discreta representación de la organización les conminó a que doblaran el cartel y les custodió a una distancia prudente.

Si la FSA pasó lista, puso pocas faltas. Desde eurodiputados como Jonás Fernández, a una amplia nómina de consejeros, diputados, alcaldes, secretarios de las agrupaciones locales, históricos militantes. La Corredoria Arena estaba habilitada para acoger a 1.700 militantes y no quedó ni una silla libre. 

 

 

 


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