«Estamos destrozados por la muerte de Víctor»
Asturias
La familia del piloto ovetense y su novia aseguran que realizaba un trabajo fotográfico y no estaba saludando cuando se estrelló la avioneta
07 Sep 2016. Actualizado a las 21:17 h.
«Destrozados» por la muerte de Víctor Sánchez, sus padres, Manolo y Begoña, y su novia Laura S.A. intentan sobreponerse a la pérdida del joven ovetense, fallecido el pasado martes, al estrellarse la avioneta que pilotaba, en una finca situada a unos 800 metros al oeste del casco urbano de Villanueva del Condado, en el término municipal de Vegas del Condado (León). En el accidente murió también el copiloto. A la conmoción por el trágico siniestro, se suma «el disgusto y el desconcierto» ante los comentarios vertidos por algunos vecinos que llegaron a asegurar que la avioneta estaba realizando una maniobra de acercamiento a la localidad para saludar desde el aire a la novia; una noticia «sin ningún tipo de base» que ha incrementado innecesariamente el dolor de la familia y les ha llevado incluso a contratar los servicios del abogado ovetense Luis Fernández del Viso, para exigir «una rectificación a los medios locales leoneses que lo han publicado» y, en caso contrario, emprender las acciones necesarias para evitar posibles especulaciones sin fundamento alguno, según ha confirmado el letrado.
La localidad de Villanueva del Condado, donde tienen una casa tanto los familiares de Víctor como los de su novia, se encontraba inmersa estos días en plenas fiestas patronales y, nada más conocerse el alcance del siniestro, se acordó su suspensión. En las últimas horas, numerosas personas se han acercado al domicilio para testimoniar su apoyo a familiares y amigos. Víctor Sánchez nació en Oviedo y residió en el barrio de Vallobín, si bien actualmente residía en Madrid por motivos profesionales. Su novia se encontraba ayer, martes, en la capital asturiana, cuando le comunicaron la trágica muerte de Víctor Sánchez. Los padres del fallecido se encontraban en la localidad, debido a la celebración de las fiestas patronales. Ambos están jubilados y pasan largas temporadas en el pueblo. La madre, Begoña, trabajó como enfermera en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) en Oviedo.
«Estaba suspendida a poca altura»
La avioneta había partido del aeropuerto coruñés de Alvedro con destino a Pamplona y la finalidad del viaje era «la realización de un reportaje fotográfico y no estaba haciendo maniobra alguna para saludar a su novia, que se encontraba en Oviedo», según corroboró el abogado que representa a los familiares.
Algunos testigos del accidente aseguraron que la avioneta «se mantuvo suspendida a poca altura cuando inclinó el morro y se precipitó». No obstante, aún se desconocen las causas oficiales del accidente, ya que el caso está siendo investigado.
Una de las líneas de trabajo apunta a la posibilidad de que durante el vuelo se hubiera producido un fallo en el motor que provocara la caída del aparato cuando trataba de remontar altura, según la primera versión que manejan los familiares, a falta de los informes oficiales definitivos. Las personas que alertaron del accidente indicaron que en la aeronave viajaban dos personas que tras el impacto se encontraban aparentemente inconscientes. Cuando llegaron los equipos de emergencias, únicamente pudieron certificar el fallecimiento del piloto ovetense y del copiloto, cuyos datos personales no han trascendido.
Con estas dos últimas víctimas, un total de 15 personas han perdido la vida en los seis accidentes de avioneta ocurridos en España este año. El pasado 16 de enero, cuatro personas (un empresario, su mujer y sus dos hijas) perdieron la vida en Cuenca al estrellarse la avioneta en la que viajaban. Apenas un mes mas tarde, el 9 de febrero, fallecía el piloto de una avioneta que se estrelló en un paraje cercano a Beas de Segura (Jaén). El 30 de marzo eran tres los jóvenes de entre 22 y 27 años que fallecían al estrellarse un Cessna 172 en la localidad madrileña de Perales de Tajuña, por el impacto de un pájaro. El 16 de mayo, dos hombres y una mujer de nacionalidad francesa morían al caer en la localidad navarra de Arbizu la avioneta en la que viajaban tras chocar en pleno vuelo contra un buitre. El pasado 5 de julio se produjo el último accidente mortal hasta ayer, cuando dos hombres de 45 y 46 años perdían la vida calcinados en el aeródromo madrileño de Cuatro Vientos.