La Voz de Asturias

Los consumidores pasan a la acción contra la venta a domicilio

Asturias

L.F. Redacción
Campaña de UCE Asturias para prohibir la venta a domicilio

UCE Asturias denuncia «los engaños y la presión de los comerciales sin escrúpulos» y lanza una campaña de recogida de firmas para que se prohíba esta práctica

18 Oct 2016. Actualizado a las 05:00 h.

Los consumidores plantan batalla a la venta puerta a puerta. UCE Asturias impulsa una campaña de recogida de firmas en la que pide que se prohíba esta práctica, ya que considera que los comerciales «engañan y presionan» para conseguir sus objetivos. La campaña se inició hace seis días y ya cuenta con más de 300 firmas.

UCE se propone la prohibición las ventas a domicilio para evitar que, «mediante engaños y presión, comerciales sin escrúpulos piquen en nuestra casa para convencernos de que cambiemos de compañía o para que compremos inútiles aparatos». Por ello, animan a los usuarios a firmar para terminar con «estas desleales practicas comerciales». Además, recuerdan que la medida tendría un precedente, ya que «antes se prohibió vender alimentos y bebidas a domicilio para evitar intoxicaciones».

Aunque la campaña es genérica, en su reivindicación UCE se refiere a algunos productos de forma explícita. Concretamente se refiere a compañías de electricidad y gas, a las que critica que «nos ofrecen falsos descuentos, sin advertirnos de que nos cambian las condiciones de los contratos o a otra compañía». También se refiere a los comerciales de compañías de telefonía e Internet, a los que acusa de «prometer precios, aparatos terminales y servicios que luego no se corresponden con la realidad». Por último, menciona a los vendedores que ofrecen «artilugios que no sirven para nada engañan a personas de avanzada edad que viven solas».

De esta forma es como, según asegura UCE, EDP (antigua Hidrocantabrico), principal suministradora de electricidad de la región, ha cambiado a más de 80.000 familias asturianas de la «tarifa regulada» (PVPC), que es «la que más beneficia a las personas consumidoras», a la tarifa del «mercado libre» que es «la que más le interesa a la compañía». 

En otros casos, añaden desde la asociación, quienes pican a la puerta son comerciales de empresas «de aparatos y artilugios que no sirven para nada, y cuyas víctimas preferidas son personas de avanzada edad que viven solas». El importe de lo que venden (productos contra los dolores, robot de cocina o colecciones de libros que ya no están de actualidad) va de los 1.000 a los 5.000 euros. 

Todos estos son ejemplos de lo que desde la Unión de Consumidores de Asturias consideran «prácticas desleales». Además, aseguran que las autoridades «no les han puesto coto» a esta práctica. Por todo ello, exigen que se prohíba la venta a domicilio «de todo tipo de servicios y bienes para acabar con esta plaga de abusos, engaños y estafas».


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