Los presupuestos locales, un laberinto de alianzas
Asturias
Los acuerdos que son anatema en el parlamento autonómico se producen con facilidad en los municipios más poblados
27 Dec 2016. Actualizado a las 05:00 h.
Al concluir el debate sobre las enmiendas a la totalidad a los presupuestos autonómicos en la Junta General (y cuyo rechazo permitió dar paso a su tramitación) los portavoces de PSOE y Podemos aún se enfrentaron por el reverso, como en un espejo, de lo que había sucedido con las cuentas municipales de Gijón respecto a las de la comunidad autónoma. Si en el parlamento asturiano, los morados e IU habían optado por una oposición frontal (decidida a última hora en el caso de la coalición) que dejaba a los socialistas a expensas de un acuerdo con el PP; en la Villa de Jovellanos, ambas fuerzas dieron paso con una abstención al proyecto del equipo de gobierno de Foro Asturias. Para el portavoz socialista Fernando Lastra esta circunstancia pone de relieve la «sintonía» hasta el punto de concretarse, a su jucio, en un «acuerdo político» entre Foro y Podemos; mientras que el portavoz morado en la Junta, Emilio León, destacaba que la marca local de Podemos, Xixón Sí Puede, es «una CUP que toma decisiones autónomas» y que había optado por abstenerse después de que el proyecto recogiera su petición respecto a una renta social. Pero Gijón, como los acuerdos de los cuatro principales núcleos urbanos de Asturias, tiene más letra pequeña de la que cualquier grupo quiere reconocer, y las alianzas que se consideran intolerables en el parlamento, se flexibilizan en el ámbito local.
El mismo día en el que la asamblea de la coordinadora regional de IU obligaba al grupo parlamentario a evitar la abstención en la Junta General, el conclave de la coalición en Gijón aprobaba ese posicionamiento en el consistorio por una amplísima mayoría. Una circunstancia calificada de chocante por diputados en la Junta General. Las cuentas de Foro --que tienen el rechazo explícito del PSOE-- saldrán adelante con la abstención de IU y XsP además de con el apoyo declarado del PP quien, pese a sus reticencias, apostó por ese respaldo para atenuar la, a su juicio, «creciente influencia» de los morado en el gobierno municipal. Esa abstención de Xixón Sí Puede se decidió en una asamblea con 109 participantes, en el que los defensores de darles paso (que se impusieron por 99 votos frente a 10) destacaron haberle arrancado al gobierno de Carmen Moriyón una partida de más de 7 millones de euros para un plan de renta básica municipal que, en todo caso, está por concretarse para su puesta en práctica efectiva. El sindicalista Cándido González Carnero cuestionó en la asamblea «¿Cómo es posible que en Asturias se diga que no a unos presupuestos que en teoría son más progresistas que éstos y en Gijón, donde somos prácticamente la misma organización, vamos a favorecer unos presupuestos a la derecha?» y advirtió de que el posicionamiento local podría ser entendido como darle «un balón de oxígeno» al gobierno conservador de la ciudad.
Todo lo que es absolutamente imposible en Gijón en Oviedo, sin embargo, es cotidiano. No es nigún oasis, y las broncas entre los grupos del tripartito son más frecuentes de lo quisieran admitir pero las cuentas municipales --a pesar de que se forjaron en una negociación complicada-- salieron adelante ya el pasado mes de noviembre. La capital asturiana está gobernada por un triple acuerdo entre PSOE, IU y Somos Oviedo (que cedió la alcaldía a los socialistas para evitar que el PP revalidara su mandato en la ciudad después de que estallara por los aires un pacto análogo en Gijón).
Buena parte de las dificultades para sacar adelante el presupuesto ovetense --con un monto global de más de 220 millones de euros-- tuvieron su origen en los problemas para cuadrar las cuentas por las deudas heredadas en el consistorio de los casos Calatrava y Villa Magdalena; sólo en 2017, el ayuntamiento tendrá que hacer frente al pago de 62 millones de euros por sentencias adversas motivadas por ambos casos.
En el caso de Avilés se reproduce la fragmentación extrema del reparto de grupos que se da en la cámara autonómica, con seis partidos en el pleno; pero además con con una elevada tensión en las relaciones de las formaciones e, incluso, un enfrentamiento directo entre la agrupación del PP local con la dirección regional del partido. La alcaldesa avilesina, Mariví Montenserín, recurrirá a una cuestión de confianza para sacar adelante las cuentas municipales y esquivar de este modo la prórroga presupuestaria. Se trata de una posibilidad legal que se limita al ámbito municipal. Si el gobierno municipal encuentra enormes dificultades para negociar el presupuesto puede recurrir a una moción de confianza y, en el caso de que los grupos de la oposición no puedan consensuar un gobierno alternativo, la alcaldía puede sacar adelante su proyecto.
Los socialistas gobiernan Avilés en minoría enfrentados a PP, Somos, IU, C's y Ganemos. El equipo de gobierno ha convocado un pleno para aprobar los presupuestos el próximo 29 de diciembre que se saldará, previsiblemente, con el rechazo de la oposición. El monto de las cuentas avilesinas ronda los 65 millones de euros. los 65 millones de euros. La cuestión de confianza sería la salida que le quedaría al PSOE para aprobar las cuentas, porque de prorrogarlas -como ya se hizo con las de 2016- tendría dificultades para desarrollar partidas comprometidas e incluidas en los fondos DUSI (Desarrollo Urbano Sostenible) así como otras inversiones que rozan los ocho millones de euros. Es una fórmula a la que tuvo que recurrir la anterior alcaldesa, Pilar Varela, en dos ocasiones --las únicas en que pudo acogerse a ella-- durante la anterior legislatura. Para Mariví Monteserín será la primera vez.
En el caso del ayuntamiento de Siero también se produce una gran división del pleno municipal pero no es nueva sino que se arrastra desde los años 90 en un consistorio caracterizado además por el ultralocalismo en la representación de partidos en el gobierno del concejo. Hay escisiones, grupos que representan a urbanizaciones y partidos tradicionales que ganan en la capital del concejo y son derrotados en el resto del municipio. Si las relaciones entre PSOE y Foro son anatema en la mayor parte de Asturias, en el caso de Siero han sido precisamente las que lograron aprobar las cuentas locales a comienzos de este mes de diciembre. El pacto incluyó a los socialistas, que ostentan el gobierno municipal, a Foro, a la Plataforma Vecinal de La Fresneda y también al grupo Pinsi.
Las cuentas de Siero ascienden a más de 42 millones de euros y son fruto de un acuerdo propio de un equilibrista. Foro y PSOE comenzaron la legislatura con un intenso enfrentamiento después de que los socialistas recuperaran en los últimos comicios una alcaldía que les fue arrabetada por una moción de censura en el anterior mandato comandada por los casquistas. Pero los dos últimos años han llevado a este acercamiento, al menos para aprobar las cuentas.