Pacientes asmáticos exigen medidas reales contra la contaminación
Asturias
El presidente de la federación nacional y asturiana, Javier Palicio, lamenta que la administración haga «más propaganda política que realidad». El consejo más eficaz para los enfermos es «no salir de casa»
09 Jan 2017. Actualizado a las 17:26 h.
El presidente de la Asociación de Pacientes con Patología Respiratoria del Principado de Asturias (Asma Asturias) y de la Federación Nacional de Asociaciones de Enfermedades Respiratorias (Fenaer), Javier Palicio, ha reclamado la puesta en marcha de medidas reales que mitiguen los efectos contaminantes del abuso del vehículo particular. Palicio ha lamentado que los «grandes alardes» que las autoridades realizan sobre las medidas para reducir la contaminación, porque al final se trata de «más propaganda política que realidad». De profesión neumólogo, Palicio ha dicho que los problemas con la calidad del aire en Asturias no son nuevos. Los achaca principalmente al peso de la industria en la región y al número de vehículos, que cada vez es mayor. Ha criticado que la administración no les consulte a la hora de articular medidas.
Palacio ha explicado que la situación podría ser incluso peor para las personas con enfermedades respiratorias. El motivo es que estos días hay poca humedad. Cuando la humedad es mayor, las personas que tienen estas patologías sufren aún más. «La peor contaminación es la que no se ve», ha señalado el presidente de Fenaer, que ha dicho que, por ejemplo, las grandes nubes oscuras de partículas de carbón, muy escandalosas, pueden no ser tan perjudiciales como determinados gases que se forman fruto de gases contaminantes.
Las personas con asma o con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) sufren las consecuencias. Palicio ha dicho que quizás la mejor prevención cuando los niveles de contaminación son altos es «no salir de casa». Las mascarillas, al menos las más asequibles, no son todo lo eficientes que debieran, ha advertido.
A pesar de que cada año se producen vehículos con un menor nivel de emisiones, Palicio ha explicado que el problema es que «cada vez hay más». También ha hablado de la ausencia de filtros en determinadas factorías en horas nocturnas. En las principales ciudades asturianas, Oviedo y Gijón, existen vías claras por las que entra la contaminación, ha explicado Palicio. En Oviedo, los peores momentos llegan cuando sopla viento sur. «En zonas como La Argañosa o El Cristo llega a oler a cocina», ha apuntado. En Gijón, ha dicho que suele entrar la corriente de contaminación por la zona de El Musel, lugar de entrada de los gases que llegan de instalaciones industriales que están detrás.