La Voz de Asturias

Una retirada a tiempo para enterrar el plagio

Asturias

S.D.M. Redacción
El rector de la Universidad Juan Carlos I, Fernando Suárez, hijo del historiador gijonés Luis Suárez

El profesor de la Universidad de Oviedo copiado por el rector de la Rey Juan Carlos exige que se investigue el caso aunque Fernando Suárez no se presente a la reeleeción

13 Jan 2017. Actualizado a las 05:00 h.

No ha pedido perdón. No ha reconocido nada. Pero se aparta. El rector de la Universidad Rey Juan Carlos, Fernando Suárez, acusado de cometer a lo largo de su carrera múltiples plagios, ha anunciado que no se presenta a su reelección para no dañar la imagen de la institución. Los plagiados temen que con esta retirada trate de enterrar su caso y de frenar cualquier posible investigación e inhabilitación que se pueda derivar de las pesquisas. Entre ellos, el asturiano Ignacio Fernández Sarasola, profesor titular de Derecho Constitucional, exige que se depuren responsabilidades por una cuestión de «higiene universitaria». Sarasola señala que el daño ya está hecho y que lo hay que conseguir es acabar «con el corporativismo mal entendido» que ha detectado en torno a esta polémica. Estar en el centro de este huracán le ha servido para descubrir que copiar investigaciones y artículos originales  es «una práctica relativamente más común de lo que creía creer».

Los plagiados han conseguido reunir alrededor de 300 firmas para su causa, que no es otra que la apertura de una investigación rigurosa. El Ministerio de Educación, la Comunidad de Madrid, la propia Universidad Rey Juan Carlos y agencias de acreditación como la Aneca deberían revisar la carrera íntegra de Fernando Suárez, ya que temen que los méritos que ha presentado a lo largo de su trayectoria estén construidos sobre una gran mentira. Aunque barajan las vía judicial, ni la penal ni la civil sirven para conseguir esta investigación. «No queremos ninguna indemnización ni que nos restituyan ningún prestigio porque no lo hemos perdido. Así que la vía judicial poco nos puede aportar», explica Sarasola, que señala que la plantear una denuncia colectiva de todos los afectados sería el último recurso. No solo no sirve sino que además es muy caro. «Cualquier prueba pericial que diga lo evidente, que un texto es idéntico a otro, ya te cuesta 2.500 euros», explica. 

«Me han llamado valiente. Pero no es una cuestión de valentía», afirma Sarasola. El tiempo corre a favor del rector y en contra de los denunciantes. «Se está apartando para esperar que escampe y eso no puede ser. Nuestra mejor baza es que no pase la presión social y que tenga que rendir cuentas», insiste. Rechaza de plano que la autonomía universitaria sirva para escudar comportamiento como el de Fernando Suárez y para impedir que las administraciones públicas intervengan. «Una salida por la puerta de atrás no es una salida digna», afirma.

Desde que denunció su caso, a este docente de la Universidad de Oviedo le han contado otros muchos casos de plagios en universidades públicas que le han sorprendido. En el pasado, había oído rumores, comentarios sin demasiadas pruebas. Ahora tiene constancia de bastantes casos. Pero el del rector de la Universidad Rey Juan Carlos le parece el más sangrante, no porque le haya copiado a él, sino por el cargo que ostenta, por las dudas que siembra sobre toda su carrera y por el daño que ha causado. Está convencido de que en cualquier otro país estaría aislado. «Ha convertido el plagio en una profesión. Este señor, hace 200 años, estaría acuñando coronas falsas», asegura.

 


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