La Voz de Asturias

Cruz Roja ayuda a 715 asturianos a pagar sus facturas de luz y gas

Asturias

Luis Fernández Redacción
Pobreza energética

La organización humanitaria desarrolla un programa destinado a personas en situación de extrema necesidad que cuenta con un presupuesto total de 636.000 euros

07 Feb 2017. Actualizado a las 05:00 h.

Hay un antes y un después de la crisis de 2008 para el conjunto de la sociedad española, también para las organizaciones humanitarias. Desde esa fecha, estas instituciones han tenido que ampliar sus redes de ayuda y poner en marcha proyectos encaminados a paliar la nueva realidad que comenzó a asolar países como España desde el estallido de la burbuja inmobiliaria. Un ejemplo de ello es Cruz Roja, que en 2012, consciente de la situación de miles de familias, decidió poner en marchar un programa que, bajo el nombre de «Personas en situación de extrema vulnerabilidad», ayuda a cubrir necesidades básicas como la alimentación, el alquiler o las facturas de luz, gas y agua. Solo el año pasado Cruz Roja ayudó a pagar las facturas de suministros a 715 personas en Asturias con un presupuesto de 81.000 euros.

Daniel Fidalgo, responsable del programa de atención a personas en situación de vulnerabilidad de Cruz Roja, destaca que en los últimos cinco años el impacto de la crisis ha provocado que individuos que hasta la fecha pertenecían a «colectivos socioeconómicos seguros» hayan pasado a pedirles ayuda. Ante esta situación, Cruz Roja puso en marcha, en 2012, un programa de atención a personas en situación de extrema vulnerabilidad que solo el año pasado tuvo un presupuesto total de 636.000 euros.

Del presupuesto total, 81.000 euros se destinaron a ayudar a pagar las facturas de luz y gas. Cruz Roja concedió 270 ayudas para suministros, de las que se beneficiaron 238 unidades familiares y 715 personas. Estas ayudas suelen concederse en el primer cuatrimestre del año. El año pasado, la concedida más tarde fue en abril. Los datos son levemente mejores que los de 2015, ya que en esa fecha se concedieron 285 ayudas a 243 unidades familiares y se destinaron 85.500 euros que ayudaron a 766 personas en Asturias.

A pesar de que el número de beneficiarios se ha reducido levemente, Fidalgo considera que es una «cuestión circunstancial». En su opinión, la cifra sí que se ha reducido significativamente respecto a 2013, pero afirma que, entre 2015 y 2016, «la demanda siguió siendo muy alta». El responsable de la organización sostiene que no puede hablarse, ni mucho menos, de un cambio de tendencia.

Un programa integral

El pago de suministros es solo una pata más de un proyecto global encaminado a ayudar a las personas en situación de vulnerabilidad. Estos son los tres pilares en los que se sustenta el programa:

Además, mediante el dinero recaudado a través del IRPF, Cruz Roja desarrolla dos iniciativas, una centrada en la atención urgente de necesidades básicas (aquí recaudó y destinó 45.800 euros en 2016) y otro a la prevención de la exclusión residencial (para la que consiguió e invirtió 42.400 euros). En total, 88.200 euros que los contribuyentes destinaron a la organización a través de la casilla de fines sociales de la declaración de la renta. Además, a través de fondos aportados por Europa (Fondos FEGA), desarrolla una campaña de alimentación. A lo largo del año realiza tres repartos de comida.

Fidalgo deja claro que la intención de Cruz Roja es realizar un seguimiento íntegro con el objetivo de que la situación de estas personas sea «transitoria» y que su programa pueda ayudarles a salir de la crisis personal en la que se encuentran. Por ello, no se limitan realizar acciones puntuales, si no que preparan «un plan de trabajo» con los beneficiarios. De esta forma, personas que, por ejemplo, acudían con la intención de pedir ayuda para hacer frente al pago de una factura, acaba recibiendo un importe más amplio para cubrir otras necesidades como puede ser el alquiler.

Además, también desarrollan medidas básicas encaminadas a mejorar la situación económica de estas personas, como puede ser la elaboración de una guía de ahorro doméstico en la que se facilita información para analizar todos los gastos que tienen que ver con la gestión del hogar -entre otros, se ayuda a interpretar la factura de la luz o se dan consejos para confeccionar la lista de la compra-.

¿Quién tiene derecho a estas ayudas?

Para poder acceder a estas ayudas, Cruz Roja cuenta con personas especializadas que atienden a las personas en situación de vulnerabilidad. La organización tiene 21 oficinas en Asturias y, en primer lugar, se realiza una valoración individualizada y se decide en qué programa puede encajar. En muchos casos se deriva a esas personas a otros proyectos de Cruz Roja, como puede ser el área de empleo o el de juventud. La ayuda se complementa con talleres individuales y otros en grupo, que aunque en primer momento no tienen buena acogida debido a que prefieren preservar su intimidad, una vez que deciden acudir acaban sintiéndose cómodos.

Fidalgo defiende que «nosotros nos somos policías» para perseguir a los beneficiarios de las ayudas, y aunque exigen certificados como puede ser la situación de desempleo, la justificación de ingresos o la vida laboral, asegura que confían en la buena fe de la gente. Aunque con alguna diferencia, la documentación que se solicita es similar a la que se solicita para acceder al cobro del salario social.

Entre los colectivos incluidos en el proyecto se encuentran los mayores de 65 años con responsabilidades familiares sobrevenidas por la crisis económica, los parados de larga duración, las familias con todos sus miembros en paro, personas sin hogar o las personas que se encuentren por debajo de ciertos baremos económicos.


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