El riesgo de contagio para las 240.000 gallinas de Asturias es muy bajo
Asturias
El Principado controla la celebración de certámenes y actualiza el censo de gallineros que comenzó a elaborar en 2006
20 Apr 2017. Actualizado a las 11:29 h.
El riesgo de contagio de la gripe aviar en las 240.000 gallinas contabilizadas en Asturias es muy pequeño. Así de explícito se muestra el director general de Ganadería, Ibo Álvarez, que señala que en el Principado la situación está bajo control. El Gobierno asturiano está siguiendo al detalle las instrucciones del Ministerio de Agricultura después de la aparición de varios focos en Francia y en España de la última cepa, la H5N8. Desde el 2 de diciembre, no se permite la celebraciones de certámenes avícolas, ni siquiera de forma excepcional. Además, se ha comenzado a actualizar el censo de gallineros de particulares situados en los ocho concejos considerados zonas de especial vigilancia, que coinciden con los principales humedales de la región, en rías y embalses (Vegadeo, Castropol, Tapia de Casariego, Gozón, Corvera, Gijón, Villaviciosa y Ribadesella). Ese registro se comenzó a realizar en 2006, cuando se dictaron las primeras instrucciones, y será reactivado ahora. Aunque el Gobierno central ha ampliado en este 2017 las áreas de riesgo y de especial vigilancia no ha introducido nuevos territorios asturianos. Así que el Principado solo tiene que centrarse en estos concejos.
La aparición de un foco en enero, en Palencia, con dos patos silvestres hallados muertos en las proximidades de la laguna de La Nava de Fuentes, y de otro en Cataluña, que obligó a sacrificar a más de 24.000 patos en Cataluña, disparó las alertas. Los casos franceses también obligaron a extremar las precauciones. Sin embargo, Ibo Álvarez reconoce que el periodo de alerta máxima ya está pasando. Coincide con los periodos migratorios de las aves. A su juicio, los mayores riesgos en regiones como Asturias no son las concentraciones de ejemplares y especies diferentes en certámenes avícolas. Se trata más bien del posible riesgo de contacto entre aves silvestres infectadas y las domésticas.
Desde el año 2006, de forma general, el ministerio había prohibido la organización de reuniones avícolas ni en las áreas de riesgo ni en las de de vigilancia. Pero permitía a los Gobiernos regionales conceder licencias excepcionales si hacía una evaluación previa de riesgo y se determinaba que no había ningún peligro. Así ha venido funcionando el Principado en los últimos diez años. Emitía esas autorizaciones puntuales. Pero desde diciembre la restricción es total. No se pueden hacer excepciones. La Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales, sin embargo, no ha tenido que denegar ninguna, ya que en este periodo no ha recibido peticiones procedentes de los ocho concejos sometidos a las restricciones. Ibo Álvarez señala que el riesgo está descendiendo. Entiende que, en breve, volverán a funcionar como en la última década y el ministerio permitirá expedir las autorizaciones.
Otros dos requisitos de la normativa, de obligado cumplimiento en los ocho concejos y cuyo último texto refundido ha sido publicado en el BOE del 17 de marzo, es mantener al día los datos de las explotaciones comerciales y también crear el censo de explotaciones no comerciales. El primero paso se realiza día a día. El registro de las granjas de aves domésticas no comerciales volverá a actualizarse. Ibo Álvarez señala que en Asturias suelen ser explotaciones muy pequeñas, destinadas al autoconsumo, en las que el número de animales varía incluso semana a semana. Son básicamente de gallinas, aunque también puede haber algunos de ocas, faisanes, codornices y hasta avestruces. «Estos son más bien simbólicos», reconoce el director de Ganadería. Debido a esta estructura, Ibo Álvarez, admite que es difícil tener las cifras al día. El censo total de gallinas que maneja la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales roza las 240.000.