La Voz de Asturias

«Es como un campamento, pero sin serlo, con clases»

Ribadeo

S.D.M. Belmonte de Miranda
Los alumnos Wilson Jiménez y Daniel Maroto estudian con el profesor Jacobo Vázquez, en la escuela-hogar de Belmonte

Los alumnos residentes espantan la imagen de internado y defienden las ventajas de este tipo de centro,como aprender a convivir y mejorar las notas

14 May 2017. Actualizado a las 05:00 h.

«Es como un campamento, pero sin serlo, con clases». Manuel Valdés, de 14 años, uno de alumnos que este curso están en Belmonte de Miranda, trata de explicar con sus propias palabras qué es una escuela-hogar. Su compañero, Daniel Maroto, reconoce que la gente le pregunta qué es eso de una escuela-hogar y que muchos creen que se trata de un internado. Nada que ver. Maroto, que es de Ribadeo, les explica que «es un lugar para vivir mientras se estudia y donde hay profes que ayudan. Tenemos mucha más libertad». Ratifica sus palabras, Wilson Jiménez, que asegura que «no permiten que caiga en ninguna nota».

Wilson Jiménez es buen ejemplo de lo necesarios que aún son estos centros públicos en pleno siglo XXI. Aunque es originario de Ecuador, su familia reside en Villayón, y ha pasado por multitud de centros, antes de centrarse en Belmonte. No es fácil cursar Secundaria desde un concejo rural. Su rendimiento ha mejorado, convive con sus compañeros, hace deporte cuando termina de estudiar. Defiende «la convivencia» como uno de los valores del centro y lo considera «una oportunidad».

No todos quieren hablar y compartir sus experiencias. Para todos los alumnos no es igual de fácil, pese a que pasan muchas horas juntos, de lunes a viernes. El fin de semana empieza a las tres de la tarde, los viernes. Una vez que salen del instituto regresan a casa. Comen a la misma mesa, estudian con un profesor común, se tienen que poner de acuerdo en el canal de la televisión y hasta disfrutan de un futbolín en una de las alas.  

Además de los profesores, los residentes cuentan con el apoyo del personal laboral. Una cocinera, una ayudante de cocina y una encargada de la limpieza están en nómina en Belmonte. Ellas son las encargadas de la comida, de la lavandería del centro y de mantener a los chicos como en casa.

 


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