Almanzor de la devastación y el negro desconocido
Asturias
Los grupos se cruzaron reproches en el turno de preguntas al presidente con una tensa intervención de la portavoz de Foro que acusó a Javier Fernández de «machista»
02 Jun 2017. Actualizado a las 17:15 h.
Era la primera sesión de preguntas al presidente en el pleno de la Junta General después de que se hubieran celebrado las primarias socialistas y también después de conocerse que Javier Fernández no optaría a un nuevo mandato al frente de la Federación Socialista Asturiana (FSA). Era también el primer encuentro del jefe del Ejecutivo cara a cara con la oposición después de la renuncia del consejero de Empleo Francisco Blanco y los grupos tentaron la ocasión de hacer leña, por todos esos motivos, de un árbol que veían en el suelo. Fue así una sesión bronca en la que formalmente debían abordarse debates sobre la situación económica de la región, el ecuador de la legislatura o los casos de corrupción, abierta esta semana la investigación del Caso Hulla, pero que se cruzó además con las tensiones aún no resultas del partido socialista.
Especialmente intenso fue el cruce entre el presidente y la la portavoz de Foro, Cristina Coto, apercibida hasta en dos ocasiones por el presidente de la cámara (y una tercera le hubiera valido la expulsión) por interrumpir a Fernández en su réplica tras acusarle de «machista». Y todo empezó porque Coto había comenzado afeando al presidente los resultados de su gestión en materia de industria (cartera de la que fue consejero varias legislaturas atrás) después del Foro del Metal celebrado esta semana en Gijón. Le acusó de presentarse como «un Pelayo de la Reconquista de la industria» para ser en realidad «un Almanzor de la devastación», todo entre no pocas puyas sobre los resultados de las primarias socialistas que, en a su juicio, habían concluido con los militantes socialistas «enviándole a descansar a Somió» y ofreciéndose a aportar si fuera menester «en una cuestación para una hamaca».
Si antes Coto había se había referido al «negro que le escribe sus discursos», el presidente contraatacó con un «tendremos que hacerle un homenaje al negro desconocido, aunque en su caso no es negro ni es desconocido», respondió el presidente sugiriendo que era el fundador de Foro, Francisco Álvarez Cascos quien le daba los argumentos a Coto. No pudo terminar porque la portavoz encendió su micrófono y su tono de voz para protestar y decir que era «una falta de respeto que no conciba que una mujer haga sus propios discursos, es usted un machista». Mientras tanto Sanjurjo le apercibía para que no interrumpiera el turno del presidente mientras Fernández pedía que la dejara «desahogarse». Fueron dos llamadas al orden aunque no fue necesaria una tercera. El presidente aprovechó a destacar que, antes de cerrar su acuerdo de coalición con el PP en las generales, Foro también mantenía un discurso muy duro con los populares que ahora se ha apagado, algo que comparó con «presentarse un día con la peña taurina y al siguiente con el partido animalista».
Antes el presidente se había enfrentado a las críticas de la presidenta del PP, Mercedes Fernández, que le reprochó su gestión en materia de empleo y que Blanco se hubiera ido «diciendo que los parados le importan un pito». Fernández del PP le señaló a Fernández del PSOE que el descenso del paro era menor en Asturias que en otras comunidades que apenas el 1,9% de quienes acudía al servicio de empleo asturiano, el Sepepa, encontraba allí una ocupación. El presidente cargó contra la calidad del empleo «que no es buena ni en España ni en Asturias» algo que en su opinión se debe a la reforma laboral del PP por haber terminado con la ultraactividad en los conveníos, y se refiriró de pasada al exsenador Isidro Fernández Rozada como «agitador de la vocación política de Emlio León», el portavoz de Podemos; una cita que luego tendría su vuelta y respuesta.
Se da la circunstancia de que León presentó su candidatura a la presidencia asturiana por Podemos en las pasadas elecciones autonómicas con un vídeo grabado tiempo atrás en el que discutía sobre los desahucios y las hipotecas con el exsenador popular en su época de activista después del 15M. A la hora de debatir con los morados, León cargó contra la «crisis de gobierno» que vive en su opinión el ejecutivo socialista, destacando los datos negativos de empleo «cuando los parados de larga duración alcanzan el 42%» así como la emigración de muchos jóvenes fuera de la comunidad. Todo ello fruto a su juicio de un declive de ideas minado además por casos de corrupción que aparecen en los medios y fue ahí cuando se refirió al «agitador de su pasión política, que es protagonista de algunos titulares, entiendo yo», en referencia a las investigaciones sobre el origen de la fortuna acogida a una amnistía fiscal del exdirigente del SOMA José Ángel Fernández Villa.
El presidente asturiano respondió que nunca había negado «ni conocerlo ni mi relación» con Villa para apuntar que actuó con «contundencia desde el primer día» (el exdrigente minero fue expulsado del partido tras conocerse la noticia de la amnistía fiscal» y señaló que se presentaba con la conciencia tranquila «porque no temo lo que puedan decir los corrompidos» ante las preguntas de su grupo, «un comité de salud pública con un Robespierre de bolsillo» en referencia al secretario general de Podemos Asturies, Daniel Ripa. Se reivindicó incluso Fernández como dirigente de la gestora socialista en la medida en la que se habían organizado unas primarias «de verdad y no el trampantojo que hacen ustedes». Hasta retó a León a presentar una moción de censura «y pegarse un tiro en el pie como ha hecho Pablo Iglesias» en el Congreso.
Más comedido, aunque por comparación más que otra cosa, fue el debate del presidente con el portavoz de Ciudadanos. Nicanor García le cuestionaba por el desarrollo de medidas anticorrupción y aprovechó la ocasión para hacer suyo el papel del hoy diputado naranja en el Congreso Ignacio Prendes como presidente de la comisión de investigación de los fondos mineros que se desarrolló la pasada legislatura en la Junta General. Entonces Prendes era diputado de UPyD. Esta semana reivindicó las conclusiones del dictamen de esa comisión al hilo de las actuaciones de la Fiscalía Anticorrupción del Caso Hulla y García insistió en sus argumentos de que no fue aprobada (sólo contó con el respaldo de Foro) por un «bloqueo» por parte de PP y PSOE. El presidente afirmó que se mezclaban argumentos como los jóvenes que empezaban a beber hacían con los alcoholes «y eso genera revoltura». Dijo además que entonces Prendes había presidido también la comisión de investigación del Caso Marea y que trató «de negociar hasta qué nivel llegaban las responsabilidades políticas en función de si el grupo socialista aceptaba un acuerdo, ese era el nivel».
El portavoz de IU, Gaspar Llamazares preguntó por el balance en el ecuador de la legistura, se reivindicó como alguien que «en entra en cuestiones personales» ni tampoco internas de otros partidos en el debate político y es cierto. Con todo, la crítica de Llamazares no fue menos acerada, de nuevo (como ya hiciera al término del pasado ejercicio) reclamó al presidente que hiciera cambios drásticos en su gobierno, unas medidas que deberían servir en su opinión para «dar dinamismo» a la búsqueda de un acuerdo político entre las fuerzas progresistas de la cámara. «La reforma electoral está bloqueada y también lo está la ley de transparencia», apuntó Llamazares quien afirmó que el Ejecutivo autonómico vivía «de gestas pasadas en educación, sanidad y servicios sociales, pero no hay proyecto de legislatura». «Denos alguna expectativa», insistió.
Javier Fernández, que le respondió que agotaría la legislatura, replicó señalando que la coalición le prestó su apoyo en la investidura pero que, en su opinión, se desdice de ese apoyo en función del desarrollo de los episodios de la legislatura. Se trata de un asunto que se ha repetido una y otra vez en los dos años anteriores y que probablemente se repetirá en los dos que quedan. «Quien está bloqueando aquí es una fuerza política que se llama Podemos, y eso usted no lo ha dicho», afirmó el presidente.