La vocación de los sobresalientes, entre la medicina y el derecho internacional
Asturias
Los estudiantes mejor calificados en la EBAU reconocen que pasaron nervios pero que llevaban la lección bien aprendida. Las vacaciones centran sus planes a corto plazo
16 Jun 2017. Actualizado a las 20:58 h.
Los jóvenes más brillantes del Principado de Asturias eligen su futuro tras las notas obtenidas en la EBAU, la nueva selectividad. La carrera estrella para las promesas de la ciencia sigue siendo un clásico, Medicina, aunque también los hay que innovan por la rama científica que nada tiene que ver con el campo sanitario. En ciencias sociales, Derecho sigue siendo un valor seguro, aunque estos valientes se atreven a estudiarla con un plus de dificultad, bien sea a través de la internacionalización de la propia carrera o bien sumándole el Grado de Administración y Dirección de Empresas.
Con un futuro prometedor por delante, todos coinciden en sus planes a corto plazo: unas merecidas vacaciones. Es hora de disfrutar de lo cosechado tras un año de esfuerzo y muchos nervios. En septiembre, las universidades españolas sumarán a sus filas los expedientes de estos jóvenes asturianos que miran hacia delante con paso firme y ambición.
Rozando la perfección
Llara Almajano Paramio ha sido la alumna que ha alcanzado la puntuación más alta de cuantos se han presentado. Sus notas abruman: 9,95 es su nota general y con casi 14 sobre 14 contando la parte específica. Llara estudió en el Colegio Corazón de María de Gijón y ha optado por la rama biosanitaria. Sin embargo, el futuro que planea sobre la mente de Llara la acerca más a la serie Big Bang Theory que a cualquiera de médicos y hospitales; quiere estudiar un doble grado en Física y Matemáticas en la Universidad de Oviedo porque como ella misma dice «son las asignaturas que más me gustan». Sobre las salidas que prevé tras sus estudios universitarias nos dice que «tengo muchas dudas para el futuro. Pienso tanto en ser astrofísica como en profesora».
El expediente de Llara es intachable pero, como a todos, ha habido algunas asignaturas que se le han hecho más cuesta arriba. Historia preocupaba por la extensión del temario, que los tuvo mareados durante buena parte del año. Llara salió más que victoriosa de este examen, al igual que del de Física, la otra asignatura con más grado de dificultad para ella. En cuanto a la más fácil, se decanta por Lengua, en la que sacó un 10, «básicamente porque me gusta y no me daba pereza estudiar», dice. En cuanto a sus impresiones, tras el temido examen ella, misma reconoce que «sí que había nervios, pero si trabajas durante todo el año se saca bien».
No era para tanto
Natalia Fernández Arias, del Colegio La Salle de Gijón, sacó un 9,9 en la nota general y un 13,8 en la nota específica. Natalia es una de las valientes que se atreverá el año que viene con la carrera de Medicina, que pretende estudiar en la Universidad de Oviedo. También a ella le acarreó algún que otro quebradero de cabeza la asignatura de Historia, que parece ser el caballo de batalla de este año. «Veo bien que se estudie la Historia, es importante, pero la extensión del temario dificultó bastante la asignatura. Además, nos avisaron con poco tiempo de que al final sí entraría tanta materia». Natalia reconoce ahora que la EBAU «no es para tanto, pero estaba bastante nerviosa. Tenía la sensación de no acordarme de las cosas». Con los resultados obtenidos, no se puede poner en duda que hizo buena memoria y finalmente recordó lo que creía olvidado.
Miedo a Historia
Raquel Santos-Juanes Galache es de Llanera y estudió en el Instituto de Posada. Sus notas son fantásticas, ha obtenido un 13,7 en la fase específica, y sus sueños pasan por los pasillos de un hospital. Quiere estudiar Medicina y para ello espera poder hacerlo en Asturias; no tendrá ningún problema para hacerlo, ya que sus notas rozan la perfección. Para hacerlo, estudió el Bachillerato de Ciencias de la Salud y escogió como asignaturas importantes Química y Biología. Coincide con la dificultad de preparación del examen de Historia aunque el de Biología le resultó más complicado a la hora de hacerlo. Sorprendida por la facilidad del examen de Matemáticas e Inglés, nos cuenta que «iba bastante tranquila. Más o menos me lo esperaba así». En su caso, su centro escolar jugó un papel importante ya que «nos habían puesto bastantes exámenes tipo de años anteriores y eso ayudó a no ir tan nerviosa por lo que me iba a encontrar».
La satisfacción
Celia Álvarez Martín, del Instituto Alfonso II de Oviedo, es una de estas jóvenes promesas que ha optado por la rama de las Ciencias Sociales y escogió las asignaturas de Geografía y Economía como aliadas para obtener buenos resultados. Quiere estudiar Derecho y Relaciones Internacionales en Madrid, concretamente en la Universidad Carlos III, en la que piden un 12,9 de media para poder entrar. Celia Álvarez va sobrada en eso, pues ha obtenido una calificación de 13,7. Los exámenes más sencillos para ella fueron el de Matemáticas y el del Idioma, en su caso Alemán y no Inglés como la mayoría. Coincide con el resto de estudiantes en que Historia fue la más complicada «porque había mucha materia, sobre todo en el tercer trimestre, cuando ya se confirmó que entraba tal cantidad». Pese a la adversidad, bordó el examen y sacó un 10. «Fueron tres días muy duros, principalmente por los nervios y porque quieres hacerlo bien, pero ahora que ya todo ha acabado te sientes muy satisfecho».
Valentía
Laura Zaldívar Lobato afrontó los exámenes con originalidad y valentía. «Yo no me puso nerviosa en ningún momento. Además, yo nunca miré las dos opciones, solo la B», nos cuenta. La táctica le salió de maravilla y ha alcanzado una calificación total de 13,9. Estudió el Bachillerato de Ciencias Sociales en el Colegio Santa Teresa de Jesús de Oviedo y quiere hacer Derecho y ADE en la Universidad de Oviedo. Sus miras son variables: desde sacar una oposición relacionada con el Derecho, hasta trabaja para una empresa privada en el apartado económico. «Soy de lo que me echen», nos dice ante esta posible dualidad futura. Como no podía ser de otra manera, el examen más fácil para ella fue el de Economía porque era «la que más me gustaba»; Historia y Lengua fueron las asignaturas más complicadas durante la prueba. La valentía de Laura la llevó, incluso, a presentarse al examen de Geografía «por probar», aunque realmente no le contaba para la nota final.
Rumbo a Madrid
Juan Carlos Aller Escudero, del Colegio Santa Teresa de Jesús de Oviedo, es otro de los alumnos que se decantó por la rama de las Ciencias Sociales. Su destino también será Madrid, concretamente la Universidad Carlos III de Madrid, donde quiere estudiar Derecho y Relaciones Internacionales. Uno de sus puntos fuertes ha sido el Inglés, en la que ha sacado un 10 «aunque no me lo esperaba», nos dice. Sí reconoce que el examen del idioma fue el más sencillo, pero en su caso la asignatura de Historia no le amargó demasiado el curso. «Si te organizas bien no hay problema, aunque es cierto que fue el examen más difícil y en el que más temario entraba». Ahora que todo ha pasado, reconoce haber pasado muchos nervios aunque ahora lo vea todo mucho más fácil.
La presión
Julia García Prado estudió en el Colegio Internacional Meres. Su nota en la parte general es 9,85 y en la específica es 13,85. Su camino es el de la salud, por lo que estudió el Bachillerato biosanitario. Como no podía ser de otro modo, sus asignaturas fetiche han sido la Biología y la Química, aunque reconoce, como la mayoría de ellos, que el problema con el temario de Historia dificultó bastante la materia. La prueba de Inglés fue para ella la más asequible. Sus sueños pasan por Madrid, concretamente por la Universidad Complutense, donde espera poder estudiar la carrera de Medicina. Tras el examen «todo se ve más fácil, aunque la presión por la nota hizo que los nervios aflorasen».