La Voz de Asturias

Las tres condiciones de IU para el acuerdo de legislatura

Asturias

Luis Ordóñez Redacción
Gaspar Llamazares y Javier Fernández

Llamazares recibe con escepticismo la oferta del presidente y reclama cambios amplios en el gabinete y una orientación clara de izquierda

27 Jun 2017. Actualizado a las 05:00 h.

Javier Fernández remitirá a lo largo de esta semana una carta con la propuesta, ya por escrito, del pacto de legislatura lanzada el pasado viernes a los grupos de Izquierda Unida y Podemos. El ofrecimiento, que el presidente hizo público en un turno de réplica a una pregunta planteada por el portavoz de IU, Gaspar Llamazares, se cernía a siete puntos: uno acuerdo entorno a la fiscalidad, también acerca de los presupuestos, sobre la lucha contra la corrupción, el desarrollo de los planes para el área central de Asturias, iniciativas para frenar la caída demográfica, la búsqueda de una postura común en reclamaciones al estado y también respecto al gobierno de Gijón. Fue una oferta recibida con escepticismo desde el mismo momento en que se lanzó y días después de que fuera escuchada, los grupos destinatarios no se han movido de posición.

Para responder a ese acuerdo. Llamazares ha señalado que serían necesario concretar tres requisitos, tres condiciones que, a su juicio, no se han detallado y sin cuyo desarrollo no se hace creíble la oferta de mano tendida. Primero, una especificación de la línea política, claramente orientada a la izquierda para lo que resta de legislatura; segundo la intención de constituir una mayoría parlamentaria constante (apoyada en los tres grupos y no al albur de la «geometría variable» en la Junta); y por último, una remodelación del ejecutivo con cambios en varias consejerías.

«Tiene poca credibilidad», señaló el portavoz de IU respecto a la oferta del presidente ya que la mayoría de los puntos «son los temas de la agenda de la investidura que, por falta de liderazgo o por obstrucción no han avanzado. Es un refrito, un remake, sin garantías». En este sentido, Llamazares destacó que le resultaba «un sarcasmo» que una de las cuestiones para el acuerdo fuera la fiscalidad «cuando el próximo viernes se va a aprobar la reforma del impuesto de sucesiones» con un aumento de las exenciones para las herencias de hasta 300.000 euros. A lo largo de la negociación de los presupuestos, el Ejecutivo asturiano trató de llegar, sin frutos, a un pacto con Podemos e IU sobre los impuestos de carácter autonómico --la propia coalición lanzó en varias ocasiones la propuesta de una mesa de negociación tripartita que fue rechazada por los morados-- antes de cerrar un acuerdo sobre las cuentas regionales. Finalmente, ante la falta de acuerdo con Podemos e IU, el PSOE cerró un pacto paralelo con el PP para que este respaldara el proyecto de presupuesto a cambio de la reforma de sucesiones, aumentado las exenciones para las herencias de 200.000 euros (como estaba previsto) a 300.000.  Sobre esta materia, Llamazares, señaló que «igual con Podemos en eso sí coinciden pero con nosotros no». 

El coordinador de IU hizo una metáfora marinera para señalar que «el capitán debe decir qué rumbo va a a seguir, no sólo que quiere atracar en tal puerto y las tripulación actual... los consejeros no hablan, no negocian, viven de la resistencia al cambio». A juicio de Llamazares, el gobierno debería remodelar su gabinete de forma mucho más amplia, más allá de los dos cambios recientes --la marcha de Francisco Blanco, de Empleo, sustituido por Isaac Pola; y la de Belén Fernández, de Infraestructuras, que será relevada por Fernando Lastra-- y que achaca en buena medida a problemas internos del partido socialista. En este sentido, insistió en que un acuerdo de este tipo debe ser una apuesta «por una mayoría parlamentaria, estable y de izquierda» que no busque alianzas ocasionales apoyándose en la «geometría variable».

Estos son los tres requisitos ineludibles para Llamazares a la hora de cerrar un acuerdo «línea política, mayoría parlamentaria y (cambios de) gobierno; no necesariamente en ese orden» aunque advirtió de que «ya no tenemos mucho tiempo» y sin ese acuerdo en los dos años que restan de mandato se podría terminar «en una legislatura perdida o neutralizada entre nosotros, y el único beneficiario sería el PP».

Escepticismo morado

Antes de que el presidente hiciera su oferta en el hemiciclo, y respecto a la posibilidad de que el regreso de Pedro Sánchez a la Secretaría General del PSOE pudiera facilitar un nuevo entendimiento con Podemos, los responsables del partido morado en Asturias habían manifestado su escepticismo ante la eventualidad de que diálogo pudiera tener un traslado a la política asturiana. En declaraciones a La Voz de Asturias, el secretario general de Podemos en la comunidad, Daniel Ripa, daba por finiquitado al Ejecutivo de Javier Fernández al que veía tentado de «bukerizarse» y señalaba, en todo caso, que cualquier cambio pasaría por un relevo sanchista en la dirección regional. 

Al término de la junta de portavoces de este lunes, el diputado morado Emilio León se mostraba también muy crítico ante la expectativa de un acuerdo porque Podemos no llegó «para jugar al yoyó con el PSOE» y acercarse o alejarse de esa formación en función de cuestiones, dado que su ofrecimiento de diálogo es «como escuchar una anuncio de la Teletienda; tiene muy poca credibilidad». Además, León afirmó que el presidente asturiano «ha perdido sus excusas» con los presupuestos aprobados junto al PP y la formación del Gobierno de Rajoy y ha visto limitados además sus apoyos internos de cara al Congreso de la FSA-PSOE después de que sus militantes «enmendaran su gestión».


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