La Voz de Asturias

¿Qué hacer si se encuentra a una víbora? ¿Y si le ataca?

Asturias

Carmen Liedo Redacción

Los expertos aconsejan mantener la calma y avisar a los servicios de emergencia

31 Jul 2017. Actualizado a las 00:31 h.

El susto que uno se puede llevar al encontrarse con una víbora es casi igual tanto si el encuentro se produce en plena naturaleza como si se da en la finca o en el patio de una casa, porque aunque los expertos nos adviertan que con las altas temperaturas del periodo estival su presencia puede ser más probable, lo cierto es que a casi todo el mundo le va a pillar por sorpresa y por unos segundos va a contener la respiración antes de reaccionar a menudo dominados por un miedo cerval hacia estos reptiles que en Asturias tienen la misma población que en otras zonas del norte de la península. Entonces ¿qué hacer si se encuentra con uno de estos ofidios? Si está en la naturaleza lo prudente es dejar al animal y no matarlo. Si éste estuviera en un ámbito más doméstico, hay que ser cuidadoso de no actuar de forma agresiva para que la serpiente no se sienta amenazada, puesto que es en ese momento cuando ella puede atacar. Entonces, se ha de intentar llamar al 112 y desde este servicio se pondrán en contacto con el área de Medioambiente para que acudan a capturar al animal o le den pautas para retirarlo.

No obstante, aquí en Asturias son muchas las personas que se ponen en contacto con el Parque de la Vida ante encuentros con víboras o culebras para que desde esta entidad privada acudan a capturar al animal. El director de la misma, Luis Laria, señala que ellos no tienen ningún inconveniente en ir a retirarla «porque todas las semanas tenemos alguna incidencia». Las que retira normalmente se sueltan en zonas adecuadas y sin incidencia de personas. A lo que insta Laria en todo caso es «a no matarlas». «No se les debe tener miedo, sólo respeto», comenta el mismo, que apostilla que se debe ser consciente de que hay áreas más proclives a que haya serpientes, como pueden ser las zonas dunares o aquellas con rocas o piedras aunque sean zonas de transito humano, «porque en los días de calor ellas también están más activas».

Laria insiste en que la serpiente no debe sentirse amenazada para que no ataque. De todos modos, comenta que puede darse el caso de que la persona no sea consciente de que hay una víbora o culebra porque está tumbado en un prado o caminando y sólo siente una mordedura. En ese caso, dice que hay que estar pendiente de la evolución de la herida y que lo prudente es acudir al médico con calma y sin preocupación.

Si la picadura es de víbora, es importante inmovilizar la parte del cuerpo en la que se encuentra la herida en la medida de lo posible para evitar que el veneno se extienda y llamar a emergencias. Nunca se debe interrumpir la circulación de la sangre con vendajes apretados o torniquetes ni ofrecer a la víctima bebidas que aceleren el ritmo cardíaco, como café o té, tampoco bebidas alcohólicas. Tampoco se debe realizar incisiones, succiones o cauterizaciones en la zona afectada ni administrar ningún antídoto sin supervisión médica. Serán los facultativos los que decidan qué tratamientos se deben aplicar según la evolución de la incisión y si fuera necesario aplicar el suero antiofídico que en la región está disponible en los hospitales.

Luis Laria señala, por otro lado, que si la persona se da cuenta de la mordedura pasadas entre 8 y 10 horas, lo más seguro es que no tenga que hacer nada, ya que si fuera venenosa ya habría sufrido algún tipo de reacción.

Por último, el director del Parque de la Vida comenta que hay que tratar de buscar «alternativas de respeto» hacia las serpientes y «eliminar los miedos y fobias injustificados» hacia estos animales.


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