La Voz de Asturias

Las nuevas carreteras autonómicas avanzan más rápido en las grandes ciudades

Asturias

Raúl Álvarez Redacción

Solo dos de las 14 propuestas de Asturias al Ministerio para la ejecución de carreteras se han plasmado en proyectos que avancen hacia su ejecución

09 Sep 2017. Actualizado a las 05:00 h.

Entre los años 2015 y 2020, Asturias debería incorporar a su red de carreteras de titularidad autonómica una docena de grandes mejoras, según la planificación de la Consejería de Infraestructuras. Sin embargo, consumida ya la mitad de ese plazo, los avances en esos proyectos son desiguales. Puede darse por seguro que los accesos pendientes al nuevo HUCA y a las zonas industriales en expansión de Avilés y Gijón han encontrado la manera de salir adelante, pero el resto de las actuaciones singulares contempladas en la primera fase del Plan Director de las Infraestructuras para la Movilidad (PIMA) han dejado menos certezas. Los contratiempos administrativos que surgen en las grandes obras han dejado ya un rastro de retrasos y malas noticias.

Los vecinos del occidente de la comunidad, por ejemplo, se han encontrado este verano con el anuncio de que la empresa adjudicataria de las obras del tramo Samagán-Lagar en la carretera AS-22 abandonaba el proyecto. La mejora de esos 11,6 kilómetros, que forman parte del eje interior de la comarca noroccidental entre Vegadeo y Boal y discurren íntegramente por el concejo de Castropol, son una prioridad para los ayuntamientos de la zona. Por mucho que se aceleren los plazos, parece difícil que los trabajos acaben antes del final del 2020. La empresa que ha renunciado a ejecutarlos ganó la licitación hace dos años con una oferta que contemplaba un presupuesto cercano a los 10 millones de euros y un plazo de 30 meses para completar la tarea, aunque no llegó a hacer nada. Ahora, la Consejería de Infraestructuras debe empezar desde cero el proceso de adjudicación y, aunque se ha comprometido a quemar las etapas administrativas a toda marcha, necesitará al menos todo lo que queda del 2017 para completarlo.

Sí figuran entre las prioridades de la Consejería de Infraestructuras los refuerzos en las medidas de seguridad del corredor del Nalón (AS-117) y de la antigua ruta entre Gijón y Avilés (AS-19) que a principios de julio reclamó la Asociación Española de la Carretera en su informe anual sobre el estado de todas las vías españolas. La organización, que agrupa a las empresas constructoras, tiene un interés obvio en el aumento del presupuesto para obras públicas, pero sus estudios suelen tomarse como uno de los termómetros del estado de las infraestructuras. La AS-19 está, en todo caso, en la lista de tareas pendientes reconocida por el propio Gobierno regional, que ha acometido obras en ellas desde el 2015 y tiene previstas nuevas actuaciones (como la construcción de una glorieta en un cruce peligroso y la reducción generalizada de los límites de velocidad) en los próximos meses. La AS-117 también verá obras alrededor del puente atirantado de Sama, un punto negro para los accidentes, en los próximos meses, pero la verdadera mejora, con el desdoblamiento desde la capital de Langreo hasta las principales poblaciones de San Martín del Rey Aurelio, no está prevista hasta la fases posteriores del PIMA. La autovía no llegará a El Entrego hasta el 2025 y Sotrondio deberá esperar hasta el 2030.

En el extremo sur del corredor del Nalón, entre la capital de Caso y el puerto de Tarna, también se han hecho desbroces y revisiones del firme en los últimos meses, pero el gran acondicionamiento del trazado para mejorar la carretera aún está pendiente. La planificación solo contempla acabar las obras en el periodo 2020-2025 en el pueblo de Tarna y deja el arreglo de la subida hasta lo alto del puerto para el 2030.

Empantanado en los procesos previos a las obras, tampoco ha empezado a ejecutarse el proyecto de la esperadísima variante de Posada de Llanera en la AS-17, casi cinco kilómetros que el concejo del centro de la comunidad lleva décadas reclamando y esperando. Infraestructuras lo ha tramitado como una vía de doble sentido, aunque concebida de manera que pueda desdoblarse en una autovía si así se decide en el futuro. La localidad soporta ahora un intenso tráfico de coches y camiones que atraviesan su casco urbano para llegar a los grandes polígonos industriales situados en sus alrededores: Asipo, Silvota y Parque Tecnológico. La intensidad media diaria del tráfico se estima en 18.000 vehículos que generan atascos y un riesgo elevado de atropellos. Más allá de las intenciones de acometer la obra, tampoco hay plazos concretos para mejorar los 12 kilómetros de la AS-227 que van de Aguasmestas, en Somiedo, hasta la capital de ese concejo, otro proyecto incluido en la planificación hasta el 2020. La duplicación del acceso desde el centro de Gijón al lugar por donde se ha expandido el barrio de Roces está aún en la fase de estudios del proyecto, según los presupuestos regionales de este año, que no reservan partidas para nada más que ese diseño previo.

Por el contrario, donde sí hay noticias de avances es en los accesos a nuevas infraestructuras de interés regional. El pinchazo entre la autovía AS-II y el nuevo HUCA es una carencia que se arrastra desde la inauguración del hospital, que, según todos los planes del Principado y las exigencias del Ayuntamiento de Oviedo para otorgarle la licencia al edificio, debería haber entrado en servicio en el 2014 con todos sus accesos en orden. No fue así, pero Infraestructuras ya ha dado luz verde a todo el proyecto para conectar el enlace de La Corredoria con el centro sanitario y espera que el vial entre en servicio en la primavera del 2019. El departamento también ha anunciado este verano la inminencia de las obras para completar los acceso a la Zona de Actividades Logísticas (Zalia) del puerto de El Musel y ha asegurado que los muy reclamados accesos al Parque Empresarial Principado de Asturias (PEPA) en Avilés ya se encuentran en el tercio final de las tareas necesarias para completar las obras.


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