La Voz de Asturias

Los vecinos de Gillón, Larón y La Viliella vuelven a sus casas

Asturias

N.M /  Redacción S.D.M. Redacción
Los efectivos de la UME luchando contra el incendio de Seroiro

Los incendios forestales activos en el suroccidente asturiano dieron lugar al desalojo de las localidades por la cercanía del fuego, el aire y la concentración de humo

16 Oct 2017. Actualizado a las 20:15 h.

Los 65 vecinos desalojados de los núcleos de La Viliella, Larón y Gillón pueden volver a sus casas, según ha confirmado José Víctor Rodríguez, alcalde de Cangas del Narcea. Ello se debe a que «el humo ha reducido su densidad y a la bajada de temperaturas, que ayuda a controlar los incendios, aunque aún no ha llovido nada», afirma Rodríguez.

Los incendios forestales activos en el suroccidente asturiano dieron lugar al desalojo de los dos primeros pueblos por la cercanía del fuego y por el aire. En Gillón la causa fue la concentración de humo. La guardia civil no tuvo problemas a la hora de proceder, habiendo más complicaciones en dos viviendas, donde se encontraban personas más mayores «y costó sacarlas de casa, pero sin más dificultad», como sostiene el alcalde de Cangas del Narcea. 

La mayoría de los vecinos habían sido reubicados en casa de familiares en sus propios medios de locomoción. Solo hubo que realojar a cuatro personas en la escuela hogar de Cangas del Narcea.

«Las condiciones han mejorado»

«Las condiciones han mejorado». El presidente del Principado, Javier Fernández, ha explicado a lo largo del día que confía en que las condiciones meteorológicas concedan una tregua al suroccidente y ayuden a extinguir los incendios que cercan los concejos de Cangas del Narcea, Ibias y Degaña y amenazan la reserva natural de Muniellos. El Gobierno, según Fernández, ha hecho todo lo que estaba en su mano. Ha movilizado a todos los efectivos disponibles y ha solicitado refuerzos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de las Brif. También se ha esmerado en la coordinación con tras administraciones, especialmente, con la Delegación del Gobierno y con los ayuntamientos. «Lo esencial es controlar los incendios», ha argumentado.

Javier Fernández, que se ha desplazado hasta el suroccidente y ha visitado el puesto de mando situado en el Pozo de las Mujeres Muertas, señala que las condiciones meteorológicas son mejores al haberse incrementado la humedad relativa. Esto unido a las previsiones de lluvia le empujan a ser optimista. No obstante, y a falta de un recuento más esmerado, reconoce que ya se han quemado, al menos cuatro casas deshabitadas. Ha explicado con alivio que no hay víctimas. 

La densa nube de humo que cubre gran parte del Principado impide que los ocho helicópteros disponibles estén colaborando en las tareas de extinción. Sin embargo, ya hay 400 profesionales sobre el terreno y esta tarde llegarán otros 130 más, también de la UME, desplazados desde Zaragoza, según ha confirmado el presidente, que también ha lanzado un mensaje de tranquilidad. Además de las labores para sofocar los fuegos, el Gobierno ha adoptado las medidas necesarias en materias de Educación y Sanidad, para que la situación afecte a la población lo menos posible. 


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