Tres hectáreas de tranquilidad en las faldas de los Picos de Europa
Asturias
El hotel Rural Sucuevas lleva 17 años ofreciendo un oasis de calma absoluta a sus clientes
06 Nov 2017. Actualizado a las 14:17 h.
En las faldas de los Picos de Europa, en el pueblo de Mestas de Con, se encuentra el hotel rural Sucuevas. Escondido entre manzanos, nogales y avellanos, el hotel ofrece a sus huéspedes la tranquilidad más absoluta. La casona cuenta con un hórreo, un molino y una capilla que ocupan una pequeña parte de la finca, con un total de 3 hectáreas de terreno.
Sucuevas fue construido por indianos hace aproximadamente 200 años. Fue en el verano del 2000 cuando Patricia Suero, dueña y gerente del hotel, decidió convertir este paraje en una auténtica casona rural. «Mis abuelos habían emigrado a Cuba y, a su vuelta, decidieron comprar esta casa» cuenta Suero. Cundo Patricia y su familia decidieron restaurarla «estaba completamente en ruinas», por lo que la única forma de arreglarla era mantener su estructura original.
La decoración ha respetado también la historia de la casona. Los muebles restaurados, la madera y la piedra, recrean el ambiente de tiempos pasados con el confort de la actualidad. «El mayor encanto de la casa es haberla dejado tal cual era anteriormente» asegura Suero. Así, la casa cuenta con nueve habitaciones totalmente equipadas, siendo algunas abuhardilladas como resultado de la mayor reforma dentro del hotel. «Convertimos el desván de la última planta en nuevas habitaciones abuhardilladas» comenta su dueña.
Lo que Suero destaca de la casona es su localización, que permite mantener una tranquilidad absoluta y a su vez organizar infinidad de planes en las zonas cercanas. «Está muy cerca de todo, de Covadonga, de Cangas de Onís, de los Picos de Europa… Pero al mismo tiempo están tranquilos. Yo creo que lo que más encanto tiene es el lugar, la localización» explica Suero. Localización que les permite organizar y poner a disposición de los clientes rutas del queso, visitas culturales y rutas a caballo, entre otras muchas cosas.
Pero a lo que realmente le dan importancia los huéspedes es a esas 3 hectáreas que rodean la casona. «El sitio, el paraje que hay, el campo. La privacidad y la tranquilidad son absolutas» afirma Suero. Los huéspedes que acuden al Sucuevas disfrutan moviéndose por la zona, visitando pueblos y lugares cercanos, pero, sobre todo les gusta pasar tiempo dentro del hotel. «Quedarse en el jardín leyendo, tomar el sol, relajarse» cuenta Suero, es lo que más les gusta a sus huéspedes.
Sucuevas ofrece un oasis de tranquilidad en medio de la naturaleza más pura asturiana. Sentirse cerca de su cliente y hacerles sentir como en casa. Porque para Patricia Suero lo importante es el cliente, por ello «te esfuerzas en tener la máxima calidad dentro de lo que tú puedes dar».