El protocolo antisuicidio ofrece cobertura al 80% de la población de Asturias
Asturias
El área sanitaria de Mieres se incorporará el próximo mes de noviembre. En los primeros 6 meses se activaron 40 alertas en la cuenca del Nalón
10 Oct 2018. Actualizado a las 12:26 h.
El protocolo impulsado por el Servicio de Salud del Principado (Sespa) para prevenir y actuar ante el riesgo de suicidio se ha implantado ya en las áreas sanitarias de Oviedo, Gijón, Avilés y el Nalón con lo que da cobertura a unas 800.000 personas, el 80 por ciento de la población asturiana.
Según ha informado la Consejería de Sanidad, el próximo mes se pondrá en marcha en el área VII (Mieres) y el objetivo es que esté plenamente operativo en toda la comunidad en marzo de 2019; señala EFE.
Desde su aplicación en la cuenca del Nalón hace seis meses el protocolo ha permitido activar 40 alertas y actualmente, los servicios de salud mental mantienen el seguimiento sobre diez personas mientras que el resto ya han sido dadas de alta.
El plan busca mejorar la detección, la coordinación y los tiempos de intervención y pretende identificar de forma precoz a los pacientes con ideación, planificación o conducta suicida.
Para ello, se aborda el problema desde las consultas de atención primaria, sus servicios de urgencias y los hospitalarios, en coordinación con Salud Mental, con el fin de dar respuesta a un fenómeno complejo cuyo origen responde a múltiples factores.
Según la Consejería, los centros de salud tienen una función primordial en la aplicación de esta herramienta ya que es en ellos donde se detectan los pacientes con ideas suicidas y, cuando esto sucede, se propone al facultativo realizar una evaluación clínica para establecer el riesgo y, en aquellos casos en que se identifica una tendencia autolítica elevada, la intervención es inmediata.
Por otra parte, cuando se identifica una tentativa suicida en las urgencias de atención primaria y hospitalaria se opta, en función del riesgo, por derivar al paciente a su médico de familia o a los servicios de Salud Mental.
Los datos muestran que el riesgo de repetición de un intento de suicidio, tras ser atendida la persona en los servicios hospitalarios de urgencias, es del 25 por ciento por lo que, para evitarlo, resulta prioritaria la detección en este ámbito y dar una respuesta que permita mantener un contacto activo y continuado con el paciente.
Además, el Sespa ha incorporado este año a dos psicólogos clínicos a la red de atención primaria, a la que sumarán otros dos en 2019, tras la puesta en marcha en 2017 de un programa pionero en España con la contratación de los dos primeros profesionales para ese nivel asistencial.
Esos especialistas atienden trastornos mentales prevalentes como la ansiedad, la depresión o el duelo, entre otros, y también realizan terapias grupales con pacientes como, por ejemplo, mujeres embarazadas que presentan síntomas de enfermedad mental o personas afectadas por grandes traumatismos.
Además, antes de fin de año se pondrán en marcha tres nuevos pisos tutelados para personas con trastornos graves con lo que Asturias contará con 23 viviendas en las que se da apoyo a personas con patologías de este tipo y se realiza un seguimiento para facilitar su reinserción en la sociedad.