La Voz de Asturias

Duro Felguera se salva de la quiebra en el último minuto

Asturias

Raúl Álvarez

La centenaria firma del metal y la ingeniería parecía al borde de la desaparición, pero en otoño aparecieron líneas de crédito y se dio continuidad a la renovación de directivos con el respaldo de los mercados.

31 Dec 2018. Actualizado a las 13:54 h.

Seguida día a día, la información generada por Duro Felguera en 2018 parecía corresponder antes a las páginas deportivas que a la crónica económica. Las noticias acerca de la empresa se han llenado de titulares que remiten al tenis y a sus bolas de partido. Desde los primeros días de enero y durante muchos meses, la centenaria firma del metal y la ingeniería pareció al borde de la desaparición, acuciada por problemas societarios, financieros y legales. En el otoño, sin embargo, aparecieron líneas de crédito y se dio continuidad a la renovación de directivos emprendida en junio y, al cierre de este Anuario, la receta gustaba en los mercados.

A principios de diciembre, después del nombramiento como consejero delegado de José María Orihuela, un ingeniero con experiencia en varios campos y antiguo responsable de la división de construcción de Sacyr, la bolsa se interesó por la misma compañía que en primavera daba por desahuciada y destinada a la quiebra y las acciones subieron casi un 10% en pocos días. Al finalizar el año, Duro tiene pendientes nuevos nombramientos y la finalización de un plan estratégico con el que sacar partido de la ampliación de capital de 125 millones de euros que la sacó de los números rojos en julio.

En Duro tiene ahora una participación mayoritaria, cercana al 10%, la familia Domínguez de Gor, propietaria de la marca de ropa Mayoral y muy activa en inversiones desde su base en Andalucía. La crisis también ha estrechado sus lazos con otra ingeniería asturiana, TSK, que controla el 3% de las acciones y será su socia en proyectos conjuntos. En el debe, a la empresa se le acumulan aún facturas del pasado. Ha renunciado al ERE que anunció en primavera, pero la plantilla sigue intranquila por el futuro de sus puestos de trabajo. Además, el pago de sobornos a cambio de contratos en Venezuela y Argentina del que se acusa a antiguos ejecutivos sigue rodeando su nombre de escándalo.

 


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