La Voz de Asturias

La Guardia Civil esclarece el secuestro de un pescador de Cudillero

Asturias

Coche de la Guardia Civil

Los agentes detienen a tres miembros de un clan de Langreo con amplios antecedentes judiciales

28 Dec 2019. Actualizado a las 11:49 h.

La Guardia Civil ha implicado a ocho personas en el secuestro de un pescador de Cudillero, ocurrido el 9 de enero de este año. Tres de las ocho personas implicadas han sido detenidas como responsables del delito. La investigación determinó que autoría de los hechos se encontraba directamente vinculada con un clan afincado en la localidad de Langreo, con amplios antecedentes relacionados con el tráfico de sustancias estupefacientes.

La denominada operación Kalahari se saldó con la detención de tres hombres de los concejos de Soto del Barco, Oviedo y Langreo y la investigación a otros tres hombres del concejo de Langreo a los que se les imputan los delitos de secuestro y lesiones. Además se ha investigado a un hombre y una mujer también del concejo de Langreo, como autores de un delito de encubrimiento, informa Europa Press.

Los hechos

Los hechos ocurrieron durante la madrugada del pasado 9 de enero, cuando sobre las 5.45 horas, un pescador que trabajaba en la ría de San Esteban-Muros de Nalón, afincado en la localidad de Salamir, acababa su jornada laboral y regresaba a su domicilio. En la zona de La Tejera, Cudillero, un turismo con una luz rotativa azul incorporada que simulaba ser un vehículo policial camuflado, le detuvo a su paso cortando la vía de comunicación. Varias personas se identificaron como policías y sacaron bruscamente a la víctima de su furgoneta, tapándole el rostro y engrilletándole los brazos a la espalda mediante unas bridas, subiéndole de inmediato al supuesto vehículo policial y abandonando rápidamente el lugar.

Durante el trayecto, de algo más de una hora, el pescador sufrió amenazadas, así como diversas lesiones de gravedad en el rostro, causadas por los fuertes golpes propinados por los desconocidos. Posteriormente fue liberado, aunque aún maniatado y encapuchado, en una zona boscosa situada a unos 400 metros de su domicilio.

Desde el comienzo de la Operación Kalahiri los investigadores pudieron comprobar cómo los responsables de estos delitos se encontraban «altamente especializados». Los agentes demostraron que se habían realizado vigilancias previas de la víctima en días anteriores a la consumación de los hechos. Con las detenciones realizadas, la Guardia Civil de Oviedo da por cerrada las investigaciones.

 


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