Llanes y Langreo, los municipios más extremos en la venta de vivienda
Asturias
El precio medio en la región bajó un 1,5% durante 2019
09 Jan 2020. Actualizado a las 16:56 h.
El precio de la vivienda cerró 2019 con un precio medio de 1.465 euros por metro cuadrado. Esta cifra registró un recorte del 1,58% frente a diciembre de 2018. Asturias fue la octava autonomía más cara, por detrás de Baleares (3.113 euros el metro), entre otras. En cuanto a la vivienda de segunda mano en España, en diciembre el precio medio fue de 1.711 euros por metro cuadrado. Este dato supuso una subida interanual del 2,33%.
Los precios en Oviedo cayeron en un año un 0,62%, la quinta caída menos intensa del país. Con 1.631 euros por metro cuadrado en diciembre de 2019, la capital asturiana fue la vigésimo segunda en el ranking nacional de las más caras, un listado encabezado por San Sebastián (4.908 euros por metro).
Respecto a los municipios asturianos, Aller (9,19%) fue el municipio asturiano que más creció, mientras que Valdés (-10,81%) fue la localidad asturiana que más se ajustó en el último año. La localidad más cara, con 1.807 euros por metro cuadrado, fue Llanes, mientras que el municipio asturiano más barato fue Langreo, con 705 euros por metro cuadrado. Navia (4,14%) fue la localidad que más subió trimestralmente en la región, mientras que Castrillón (-12,49%) fue la sexta que más cayó del país.
Se cierra un año en el que el precio de la vivienda ha reforzado su tendencia hacia la moderación. Según Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, autor del informe, «hemos sido testigos de cómo las subidas en las grandes ciudades se han ido enfriando hasta dibujar un escenario en el que los ascensos de dos dígitos se han reservado únicamente para los distritos de las zonas más calientes».
Para el portavoz del portal inmobiliario, «esta desaceleración era la respuesta lógica de un mercado que no podía seguir asumiendo alzas abruptas durante tanto tiempo». En este sentido, el experto admite que «los precios residenciales se han visto influidos por los cambios en la normativa hipotecaria y la incertidumbre política, dos factores que, sin duda, han colaborado en el desgaste registrado en las capitales con mayor densidad de población».