Fapas explica cómo se falsifica un daño de lobo
Asturias
Desde la organización aseguran que los ataques de este animal salvaje al ganado equino de hasta un año de edad «es un fabuloso fraude»
29 Nov 2020. Actualizado a las 12:15 h.
La actividad ganadera se ve, en parte, muy perjudicada por la acción del lobo. Los daños que estos animales salvajes le ocasiona llevan consigo pérdidas económicas, especialmente en las explotaciones equinas, aunque es cierto que hay pagos compensatorios por esta acción. Fapas asegura que las estadísticas de ataques de lobo a crías de caballo es sin duda la de mayor cuantía, pero explica que no todos los daños son reales.
«La mortandad natural de las crías nacidas en la montaña sin ningún tipo de ayuda o protección son muy altas. Lo saben perfectamente todos los ganaderos, pero el lobo y una planificación de pagos de administraciones como la de Asturias que hace política con el lobo, ha convertido los daños de lobos al ganado equino de hasta un año de edad es un fabuloso fraude», detallan desde la organización.
El Fondo para la Protección de los Animales Salvajes muestra «un ejemplo característico de falsificación que se repite cientos y cientos de veces». «Aquí tenemos a nuestra protagonista, una madre que ha parido una potrilla y que, por causas naturales, posiblemente falta de leche de la madre, la cría muere a una semana de nacer», relata la asociación quien asegura que la cría no presentaba ni el más mínimo rasguño.
Por ello, deciden ocultar a la cría muerta entre vegetación para evitar que sea descubierta por los buitres y colocan una cámara para poder ver qué pasa. «En alguna ocasión, hemos encontrado estas crías muertas amarradas al tronco de un árbol para que en el caso de que venga un depredador, impedir que se lleve el cadáver y así encontrar más fácilmente los restos», explican.
«Esperamos a ver qué sucede y el vídeo nos descubre a un gran mastín de los que cuidan al ganado que localiza el cadáver. Este comienza a comer a la potrilla muerta y con una gran facilidad se la lleva del lugar para comérsela en otra zona más tranquila», detallan y aseguran que tras buscar por la zona, encontraron solo un resto de la potra, una pata totalmente comida.
«Este resto es suficiente para justificar la reclamación de la muerte de esta potrilla como un daño por ataque de lobo. En otras ocasiones, será efectivamente el lobo el que coma el cadáver, que no ha matado, aprovechando la carroña como alimento. Pero, como hemos podido ver en el trabajo de seguimiento, ni tan siquiera los lobos se han acercado al cadáver», advierten desde Fapas.
Por tanto, la pregunta es ¿se pagaría como daño de lobo? «Podemos asegurar que sí, la presencia de la madre con las ubres abultadas después del parto y la existencia de un resto de la cría muerta certificando la presencia del cadáver será suficiente para que el expediente administrativo siga su curso y el dueño de la potrilla muerta por causas naturales reciba una indemnización por un ataque de lobo», sentencian.
«La gestión de la población de lobos, está condicionada por la estadística, una estadística que interesa a administraciones como la asturiana y que la argumenta para justificar matar lobos. Una acción con un claro condicionante político ante la sociedad rural. ¿Sabe la Administración lo que sucede en realidad? Sí, claro que sí, pero no interesa denunciar el fraude. Interesa utilizar al lobo como herramienta de lucha política», denuncian.