Reconoce la agresión sexual a su pareja y le reducen la petición de cárcel cinco años
Asturias
El acusado se enfrenta a una pena de 35 años por tres delitos de agresión sexual, maltrato habitual, un delito de coacciones y una continua violencia de género
28 Jan 2021. Actualizado a las 14:54 h.
El acusado de agredir sexualmente a su expareja coaccionándola en varias ocasiones bajo amenazas ha reconocido los hechos que se le imputan. Por ello, la Fiscalía y la acusación particular han reducido la petición de pena de 40 años y 9 meses de cárcel, a 35 y 7 meses.
El juicio, que se ha celebrado este jueves en la Audiencia de Cantabria, ha comenzado con el reconocimiento de culpabilidad del acusado, que únicamente ha pedido al tribunal que se le permita volver al centro penitenciario de Villabona (Asturias) donde actualmente sigue un programa de desintoxicación de drogas.
A preguntas de la Fiscalía, el acusado ha reconocido que coaccionó a su expareja, de la que tenía una orden de alejamiento, para mantener varios encuentros en los que la obligó a mantener relaciones sexuales, bajo la amenaza de agredir a su nueva pareja, como había hecho ya en dos ocasiones cuando se encontró con ellos en dos establecimientos de hostelería. El acusado ha reconocido que envió a la chica diversos mensajes con amenazas y, en cuanto a los detalles sobre los que ha sido interrogado en relación al contenido de los mensajes y sobre cómo fueron las agresiones sexuales, aunque ha afirmado que no lo recuerda, ha añadido que «si ella lo recuerda así, será así».
También ha reconocido que pegó en dos ocasiones al novio de la chica y, aunque no recuerda que ella le dijera que no quería mantener relaciones sexuales cuando se encontraban en los hoteles a los que la obligaba a acudir y a pagar la habitación, ha aceptado que ella «tenía miedo» de que volviera a agredir a su nueva pareja. La víctima ha relatado que después de mantener una relación de dos años con el acusado y cuando ya había una orden de alejamiento entre ellos, en una primera ocasión la escupió cuando se cruzaron por la calle; y, posteriormente, al saber que tenía novio, el acusado lo agredió en un bar en el que «entró como un loco y le dio un puñetazo», acción que repitió tres días después.
A partir de ahí, ha explicado la joven, empezó a recibir mensajes de su expareja para que se viera con él si no quería que volviera a agredir a su novio. La chica ha explicado que bajo estas amenazas mantuvieron encuentros en hoteles, en los que en tres ocasiones fue obligada a tener relaciones sexuales y en otra no accedió a ello, por lo que él se fue «muy enfadado» diciéndole que se atuviera a las consecuencias y que iba a ir a por la pareja. En su cuarto y último encuentro, según ha recordado la joven, una patrulla de la Policía Nacional los descubrió en el hotel, lo que dio lugar a un procedimiento de violencia de género por quebrantamiento de pena. Y, como esta condena iba a provocar su entrada en prisión, el acusado intentó de nuevo otro encuentro sexual, enviando a la mujer continuos mensajes de advertencia, según ha reconocido el acusado.
A preguntas de la defensa, la víctima ha reconocido que el acusado consumía drogas, que ella cree que eran «porros y cocaína». «De hecho debía dinero», ha señalado, apuntando que «se metía rayas» delante de ella, aunque no sabe «de qué», porque ella no consume. Por su parte, los peritos han declarado que entre el acusado y la víctima había una «relación asimétrica», que provocaba en la joven una «sumisión» que le generaba «indefensión» y «culpabilidad». Y han añadido que no se observan secuelas en la mujer, que «mantiene intactas todas las esferas, familiar, social y de trabajo», aunque «no se puede descartar que le afecte en el futuro».
Tanto para la Fiscalía como para la acusación particular han quedado «perfectamente acreditados» los hechos por el reconocimiento de los hechos por parte del acusado y por el testimonio de la víctima. Así, con los agravantes de parentesco y de género y sin el atenuante de consumo de drogas, piden para el acusado 35 años y 7 meses de cárcel. Nueve años por cada uno de los tres delitos de agresión sexual; otros 4 por agresión sexual en grado de tentativa; 2 años por maltrato habitual; 22 meses por dos delitos continuados de violencia de género en su modalidad de coacciones y otros 9 meses por un delito de coacciones, informa EFE.