Igualdá dafechu
Asturias
08 Mar 2021. Actualizado a las 05:00 h.
Este 8 de marzo, en la Dirección General de Igualdad hemos propuesto iniciar un diálogo alrededor de la innovación social y la igualdad. Las políticas públicas de igualdad, pese a haber conseguido logros indudables en las últimas décadas, necesitan aumentar su eficacia en la respuesta a una serie de problemas que persisten en el tiempo, fuertemente correlacionados y de gran complejidad en sus causas y en su solución: la violencia contra las mujeres, los estereotipos de género, las brechas y la segregación -horizontal y vertical- en el ámbito laboral, la brecha salarial y la falta de una corresponsabilidad entre mujeres y hombres en los cuidados.
El avance de la digitalización y de la Inteligencia Artificial tiene implicaciones indudables en el ámbito de la igualdad que plantean nuevas necesidades a las que los organismos responsables de estas políticas debemos prestar atención. Por su carácter estratégico y su importancia en el desarrollo económico, es fundamental asegurar la presencia de las mujeres en el avance de la Inteligencia Artificial. Además, la opacidad, complejidad y el carácter impredecible de los sistemas de Inteligencia Artificial pueden replicar y amplificar los sesgos de género, con el riesgo de que generen nuevas discriminaciones. Por otro lado, la digitalización ha creado un nuevo espacio de interacción social virtual en el que la violencia de género se manifiesta con unas características específicas que requieren respuestas especializadas de prevención y contención. Por último, a pesar de la cada vez más creciente disponibilidad de datos desagregados por sexo, en el ámbito de la igualdad hay un amplio margen de mejora en el acceso y tratamiento de información de calidad proveniente de fuentes administrativas, así como en la exploración de las posibilidades de aplicación de herramientas de la Inteligencia Artificial, sobre todo del Big Data, al análisis de datos. Estas mejoras podrían facilitar diagnósticos con mayor rapidez y precisión, permitiendo valorar el resultado de las políticas públicas y precisar las necesidades y características de los grupos de mujeres con múltiples vulnerabilidades.
Todas estas necesidades se plantean en un contexto social y económico que impone el marco de acción de las políticas de igualdad en nuestra región, definido por la existencia de importantes retos: el demográfico, una agenda verde relacionada con la descarbonización y el cambio climático, el imparable avance de la digitalización y las consecuencias de la pandemia de la COVID-19. Estos retos conllevan un riesgo de aumento de las brechas de género.
La Innovación Social, entendida como las nuevas ideas (productos, servicios o modelos) que se diseñan para responder a necesidades sociales de alta complejidad, al tiempo que generan nuevas formas de colaboración, es la herramienta adecuada para afrontar los retos de diversa índole que se han señalado, en una triple vertiente. Por un lado, es necesario innovar para acercar el horizonte de la igualdad efectiva, actuando sobre los problemas persistentes. En segundo lugar, el avance de la digitalización debe producirse en términos de igualdad, para lo cual los organismos competentes en la materia necesitan asesoramiento técnico especializado. En tercer lugar, el principio de igualdad debe estar en el núcleo de la definición del mejor modelo de desarrollo posible, innovador y sostenible, para nuestra región. De ahí el lema de la campaña de este año: Igualdad para innovar, igualdad real. Igualdá p’anovar, Igualdad dafechu.
Nuria Varela es directora general de Igualdad del Gobierno del Principado de Asturias