El TSJA revisa la petición de nulidad de escuchas del crimen de Iván Castro en La Felguera
Asturias
Los jueces dirimirán los recursos de apelación contra la desestimación de los motivos de anulación
09 May 2021. Actualizado a las 12:05 h.
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) celebrará mañana, lunes, la vista de los recursos de apelación de la defensa contra la decisión de la Audiencia Provincial de desestimar parcialmente la anulación de las escuchas telefónicas realizadas a los dos acusados por el asesinato de un hombre en un garaje en La Felguera en 2017.
Los magistrados de la Sala Civil y Penal del TSJA dirimirán los recursos de apelación contra la desestimación de los motivos de anulación de las cuestiones previas del juicio que un tribunal del jurado enjuiciará a partir del próximo día 28 en la Sección Segunda de la Audiencia.
El pasado mes de marzo, el magistrado-presidente del Tribunal del Jurado de la Sección Segunda estimó parcialmente la petición de nulidad de escuchas practicadas por la Policía dentro de la investigación del asesinato de Iván Castro, de 31 años.
A través de un auto, el magistrado decidió anular únicamente las escuchas telefónicas a la acusada M.R., novia del fallecido, con micrófonos en su casa y las que mantuvo con su abogada anterior.
Por ello, su nuevo letrado decidió recurrir la decisión ante el TSJA al entender que la Audiencia debía haber ampliado la nulidad a todas las escuchas y no únicamente a esas dos, así como anular los geoposicionamientos de los teléfonos móviles.
La Fiscalía solicita una pena individual de 27 años de prisión para M.R. y para el otro acusado N.D.A., quien estaba casado y mantenía una relación sentimental paralela con la acusada, a quienes imputa sendos delitos de asesinato y tenencia ilícita de armas.
El Ministerio Fiscal sostiene que la víctima, de 31 años, vivía con su pareja, la acusada M.R., en un domicilio en La Felguera del que apenas salía por razones de salud.
Según el relato fiscal, en 2017, la acusada se ganó la confianza de N.D.A. a quien le transmitió la necesidad de matar a su novio aduciendo que éste la maltrataba y al que aseguraba que su vida estaría en peligro si se enterara de la relación que ambos mantenían.
La Fiscalía relata en su escrito de calificación que ambos acusados comenzaron a planificar el crimen, estudiando los hábitos de la víctima, y la víspera del crimen realizaron un primer intento para matarlo que resultó fallido.
El 7 de diciembre de 2017, tras el fracaso del día anterior, los acusados decidieron ejecutar su plan y el hombre se dirigió al garaje donde la víctima guardaba su coche, en la calle Ingeniero Fernández Casariego, y aprovechó que ésta abría la puerta para acceder a su interior.
A continuación, siguiendo su plan, según la versión fiscal, el acusado se dirigió a la víctima y le dijo que unos días antes le había dado un golpe a su coche y cuando la víctima fue a encender la luz de su móvil para comprobarlo, N.D.A. le disparó hasta en tres ocasiones.
La Fiscalía mantiene que Castro falleció sin que pudiera prever ni adoptar ninguna actitud de protección o defensa ante el ataque “inesperado y sorpresivo” realizado por el acusado quien, tras consumar el crimen, huyó hacia Oviedo y se deshizo del arma para la que no tenía licencia.
Tras su muerte, los acusados comenzaron a convivir y fueron detenidos diez meses después del asesinato, informa Efe.