La Voz de Asturias

El mosquito japonés se hace fuerte en Asturias

Asturias

Marcos Gutiérrez Asturias
Foto del Aedes Japonicus tomada por Jorge Chachero en 2018 y enviada a Mosquito Alert

Los expertos del proyecto Mosquito Alert ya han datado 25 observaciones en la zona central del Principado, especialmente en Oviedo, Llanera, Grado, Siero y Villaviciosa

05 Sep 2021. Actualizado a las 05:00 h.

El mosquito japonés (Aedes Japonicus) ya se encuentra plenamente asentado en Asturias. Desde su primer avistamiento en la región hace tres años, cada vez es mayor el número de insectos de esta especie detectados en el Principado. Las buenas noticias son que, sobre el papel, el ser humano no es su fuente principal de sustento, no es particularmente urbano, tampoco especialmente agresivo ni el mayor transmisor de enfermedades. La mala es que su presencia entre nosotros muestra la cada vez mayor tendencia a que insectos invasores recalen en zonas que no eran habituales para ellos, caso de Asturias.

El divulgador científico Jorge Chachero fue la primera persona que alertó de su llegada a España y sur de Europa. Desde entonces parece haberse asentado en nuestra región, el norte de la península y resto de España.

Explica que se percató de su presencia «en junio de 2018 estando en casa. Vivo en Siero, entre el alto de la Madera y Noreña. El caso es que por la mañana vi un mosquito intentando picarme. Que lo tratara de hacer de día me llamó la atención. Eso es propio del mosquito tigre, por ejemplo, no de los que suele haber por aquí. Luego me fijé en que tenía unas características manchitas claras en las patas. Entonces lo cogí, le hice fotos y lo mandé a Mosquito Alert España». Esta plataforma de ciencia ciudadana está creada y dirigida desde el CEAB/CSIC, CREAF y cuenta con el apoyo de la Obra Social la Caixa.

Conocía la plataforma, «por un compañero que se dedica también a la divulgación científica y me habló de ella». Chachero comenta que «la usan mucho en el mediterráneo. Es una herramienta de ciencia ciudadana que ponen los científicos a modo de pequeña guía».

«A la semana me contactaron y me dijeron a ver si habría manera de encontrar una larva en una charca o bebedero», recuerda. Este divulgador encontró las mencionadas larvas en un bebedero de ganado en su finca. Siete días más tarde un equipo multidisciplinar de tres expertos llegó a su casa con herramientas para recoger las muestras.

«A partir de ahí ellos, de una forma muy amable, me incluyeron en la publicación científica y recibieron un montón de citas», asevera. Jorge Chachero explica que, después de su primera detección, en Mosquito Alert «confirmaron ocho citas en cinco concejos», además de datar la presencia del mosquito japonés también en «Cantabria y Euskadi».

«Esta especie lo curioso que tiene es que puede adaptarse a nuestro clima, fresco y con mucha vegetación», explica. Desde esta primera toma de contacto Mosquito Alert ha confirmado hasta la fecha 25 observaciones ciudadanas en la zona central de Asturias, especialmente en Oviedo, Llanera, Grado, Siero y Villaviciosa.

Detalle del mapa interactivo de Mosquito Alert con la presencia del mosquito japonés y tigre en EspañaMosquito Alert

Roger Eritja es doctor en Biología por la Universidad de Barcelona y cuenta con 35 años de experiencia en el estudio y el control de los mosquitos en la administración pública. Además de su trabajo en la dirección del Servicio de Control de Mosquitos en el Consejo Comarcal del Baix Llobregat es, desde 2015, responsable de Entomología en el proyecto.

Este experto pone en valor la importancia de los avisos ciudadanos en el control de estas especies de insectos. «Hay que pensar que llevar la vigilancia de un insecto exótico por parte de las administraciones publicas es muy complicado, ya que tienes que asumir por dónde te puede llegar y hacer un muestreo intenso», indica y añade que «un equipo humano muestreando una zona limitada» equivale poco más o menos que a buscar una aguja en un pajar.

En este sentido resalta que «todos los ciudadanos tienen un teléfono móvil», lo que permite que sus pistas resulten especialmente útiles. Además de las detecciones realizadas en el Principado, el proyecto ya ha localizado al mosquito japonés en otras zonas del norte de España. «Acabamos de publicar para Science and Nature un artículo elaborado por un equipo multidisciplinar, en el que describimos que se ha detectado también en Cantabria, en 2019, y en Euskadi, en 2020», apunta Eritja.

Especie poco agresiva

El responsable de Entomología de Mosquito Alert se muestra tranquilo en el sentido de que esta especie en particular «no es transmisora de enfermedades» al mismo nivel que otras que tenemos más cerca de lo que penamos y a las que ya nos hemos acostumbrado. «En el caso del virus del Nilo, por ejemplo, su vector principal es el mosquito común», aclara.

En lo que se refiere a la transmisión de ciertas enfermedades explica que el Aedes Japonicus «tiene capacidad teórica de hacerlo, pero para ser vector real de una epidemia depende de muchas más cosas». Insiste en que «es poco agresivo para las personas, le gusta el bosque y está cómodo en zonas de roble y rurales», ya que se alimenta picando «generalmente al ganado, no es una especie que cause grandes problemas a las personas».

Por el contrario, «el mosquito tigre es esencialmente urbano y, además, muy agresivo, lo que supone una combinación explosiva». Esta especie se ha detectado ya en algunas zonas de Euskadi. La cada vez mayor presencia de especies de insectos en zonas en las que no se encontraban habitualmente es «preocupante en el sentido de que nos ilustra de la llegada de mosquitos invasores», no tanto por lo lesivas que son en la práctica.

Desde su punto de vista una llegada inesperada que sí haría saltar algunas alarmas sería la del «Aedes Aegypti (ndr: mosquito del dengue), que sí es responsable de muchas muertes». «Si nos llega ese, por ejemplo, sí que no estaremos tan tranquilos», concluye Roger Eritja.


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