Ribera de Arriba, un territorio de oportunidades amenazado por la descarbonización
Asturias
La falta de alternativas ante políticas mediambientales para el crecimiento sostenible provoca transiciones injustas en territorios como en este concejo
31 Oct 2021. Actualizado a las 05:00 h.
Quién viva o pase por Ribera de Arriba a estos días, verá la chimenea del grupo de carbón activa y no dejará de mirarla con cierta sorpresa, porque en principio no estaba previsto que a estas alturas del año 2021 este grupo de carbón - Soto 3- (El 1 y el 2 ya están clausurados para siempre) se encontrase en funcionamiento. Cierta sorpresa, porque mientras Europa inyecta Fondos para regenerar la economía en territorios deprimidos como Asturias, en otros países de la propia UE las centrales de carbón no están precisamente pensando en cerrar, ¿y por qué aquí sí? ¿Ya nos lo han conseguido meter en la cabeza? ¿Lo damos por hecho? Pues quizás debamos de hacer autocrítica escuchando más a la gente y luego planteando la viabilidad o el momento de llevar a cabo políticas como las descarbonizadoras, pero esto parece tarea imposible, la mayoría de las veces el Ejecutivo no baja a la arena, sino que más bien parece que se queda en su sillón observando su gran ombligo político. En Ribera de Arriba -si bien de forma indirecta - el carbón fue y es una de la principales fuentes de ingresos, generadora además en parte, del poco empleo que subsiste y aunque desde este Consistorio se defienden las políticas medioambientales, hay que decir que ya se hicieron recientemente reformas para una convivencia pacífica de las infraestructuras con el medio ambiente, por lo que parece que en este delicado momento, hay que ser más coherente y tratar de mantener la maltrecha economía y los puestos de trabajo que esta genere y no condenar a cierres sin alternativas que hagan engordar aún más las tristes listas de subsidios económicos que son pan para hoy y hambre para mañana.
El Ayuntamiento gracias a los ingresos que obtiene, puede plantear políticas avanzadas, participativas, trasversales, políticas del siglo XXI y para muestra un botón: dentro del marco de colaboración público-privada a través de un Convenio con Fundación EDP, se ha puesto en marcha esta semana la ejecución de un Proyecto Arquitectónico, ganador del Concurso ARTE PÚBLICO, en el Barrio de la Llosa (previamente el Ayuntamiento procederá a la retirada de un punto limpio que generaba por su ubicación una situación urbanística de «gueto» a un colectivo gitano-portugués) que va a involucrar en trabajos cromáticos y en la creación de espacios colectivos a los propios beneficiarios. A este proyecto se unirá la Consejería de Vivienda del Gobierno del Principado de Asturias. Los ganadores del precitado Concurso se han constituido en estudio de arquitectura, de nombre DELTA. Son dos jóvenes de apenas 25 años, Arturo y Pablo, que se van a embarcar en la aventura de realizar su primer proyecto arquitectónico y dirigirlo, pero mucho más que eso, van a colaborar con ingenierías varías para su desarrollo y formación profesional, todo ello bajo la tutela del Arquitecto asturiano Rogelio Ruiz. Los chicos fueron recibidos en el Ayuntamiento, hicieron una visita de campo y han comenzado a trabajar en un proyecto inclusivo para ellos en el ámbito laboral, pero también muy social porque involucrará a un colectivo desfavorecido, bajo el paraguas de varias Administraciones Públicas y una entidad privada, puesto que se entiende por estos agentes sociales que hay que dar un plus a la sociedad además de producir y administrar. Se pretende que las obras estén finalizadas en 2022 y que participen directa o indirectamente más de 100 personas.
Este texto, es una pequeña pincelada para mostrar que la economía debe de funcionar, que sin recursos no hay bienestar social, y aunque alguien desde Madrid odie el carbón, lo que tiene que proponer al menos son alternativas ciertas, concretas, reales y fiables antes de cerrar la llave de paso para siempre, no haciendo transiciones in-justas, sobre todo para los territorios y personas que las sufren.