Asturias, en alerta por un brote de fiebre Q: ¿Qué es? ¿A quién afecta? ¿Cómo se contagia?
Asturias
La Consejería de Salud detecta ocho casos de esta enfermedad transmitida por los animales
02 Apr 2022. Actualizado a las 05:00 h.
La detección de un brote de fiebre Q en Asturias, con la confirmación de cinco casos en el área sanitaria III Avilés y la investigación de otros tres contagios, ha hecho encender las alarmas, no solo de las autoridades sanitarias sino también de la población en general. Pero, ¿qué es exactamente esta enfermedad y a quién afecta?
La fiebre Q se trata de una zoonosis, es decir, de una enfermedad trasmitida de los animales a las personas que es provocada por la bacteria Coxiella burnetii. Esta se puede encontrar principalmente en las vacas, cabras y ovejas, pero también en otros muchos animales domésticos, incluidos los de compañía. Por ello quienes están en mayor riesgo de contagio son los ganaderos y veterinarios, así como los profesionales del sector cárnico y de la investigación animal.
«Si se tiene en cuenta los sexos, los hombres son más propensos a contraerlo. Además, aunque no tienen un periodo donde es más frecuente, generalmente es en los meses de primavera cuando es más habitual la infección», detalla el veterinario Guillermo García, quien señala que para determinar si un animal o persona contiene dicha bacteria se debe de hacer una serología a partir de una muestra sanguínea.
¿Cómo se contagia?
El contagio de esta enfermedad se produce principalmente por vía respiratoria. «Las personas se pueden infectar al inhalar las partículas que se desprenden a partir de los líquidos del parto, las heces, la orina, la leche..., ya que cuando la bacteria se seca, esta pasa a formar parte del polvo que está en las cuadras o en las explotaciones y al inhalarse entran por la vía pulmonar y causan la infección», explica el veterinario Guillermo García.
Por tanto, el contagio también se puede dar en lugares vacíos pero en los que previamente ha habido ganado, tal y como advierte el jefe de Vigilancia Epidemiológica, Mario Margolles. Además, la transmisión se puede hacer por vía alimentaria con la ingesta, por ejemplo, de leche cruda. Sin embargo, no existe transmisión entre humanos.
Síntomas y tratamiento
Las personas que se infectan tienen unos síntomas similares a las de cualquier infección respiratoria como pueden ser la tos, la fiebre o incluso dificultad para respirar en el caso de que afecte a la parte baja de los pulmones. En el caso de los animales «puede producir cuadros de fiebre o incluso pérdidas reproductivas en las hembras, causando abortos», apunta el veterinario.
Una enfermedad que por lo general no presenta un cuadro clínico grave en las personas, quienes en cuestión de tres o cuatro semanas pueden estar completamente recuperadas. El tratamiento idóneo para este tipo de infecciones son los antibióticos y especialmente las tetraciclinas, asegura el epidemiólogo, antes de resaltar que en estos casos el problema está en detectar el origen de la fuente.
¿Cómo evitar el contagio?
No obstante, para prevenir el contagio de la fiebre Q hay que evitar o reducir el contacto con los animales, especialmente si estos están dando a luz. Debe de utilizarse una vestimenta adecuada, en la que se incluya la utilización de mascarillas y guantes. Además debe de desifenfectarse las instalaciones y aplicar tratamientos de desparasitación externa. Por su puesto, resulta especialmente relevante consumir únicamente leche y productos lácteos que este pasteurizados.