La Voz de Asturias

Verónica Sánchez, nutricionista: «Pasa con muchos alimentos, no solo con la fabada: la acidez depende mucho de la masticación y de la cantidad»

Asturias

Manuel Noval Moro
Verónica Sánchez, dietista-nutricionista

La dietista-nutricionista, que reconoce que el plato asturiano es «una receta intensa», cree que la clave para evitar problemas con cualquier comida está siempre en el consumo moderado

25 Aug 2023. Actualizado a las 17:05 h.

 

La dietista-nutricionista asturiana Verónica Sánchez lo tiene claro. La fabada es un plato consistente, como tantos otros, pero solo provoca acidez si nos excedemos en su consumo. «Pasa con muchos alimentos, no solo con la fabada: la acidez depende también de la masticación y la cantidad que consumas». El sector gastronómico asturiano se indignaba recientemente por una campaña del antiácido Almax en las farmacias que rezaba «Disfruta de Asturias sin acidez» junto a la foto de una fabada.

El propio presidente, Adrián Barbón, se sumó a la indignación y llegó a sostener que el laboratorio «debe pedir perdón al pueblo asturiano y retirar inmediatamente esta campaña que falta al respeto». Los responsables de la marca anunciaron que la retirarían.

El sector asturiano de la alimentación y la hostelería quería evitar que se estigmatizase un plato que, todo hay que decirlo, es consistente. Verónica Sánchez, no obstante, señala que hay mucho que matizar: «¿Qué hay gente a la que los alimentos ricos en grasas y con especias le puede sentar un poco más fuerte? Sí, pero no a todo el mundo. Y luego depende de la cantidad que comas. Si comes una cantidad relativamente pequeña es menos probable que te siente más fuerte. Si tomas dos platados enormes sí que vas a necesitar ayuda».

Además, asegura que esto mismo ocurre con muchos alimentos. Y, en cualquier caso, influyen muchos factores. «Al final, el hecho de que algo te cueste digerirlo va a depender del tipo de masticación que realices: si no masticas bien los alimentos, al estómago le va a costar mucho más, porque la única parte del aparato digestivo que tiene dientes es la boca, y es la que va a poder triturar bien los alimentos».

No niega que también depende de cómo se cocinen los platos. Si llevan mucha grasa, mucha sal y muchas especias como la pimienta o los picantes, pueden sentar más fuerte. Pasa con muchos alimentos, entre ellos los rebozados o los postres ricos en azúcares y con mucha masa. Todo eso puede acabar dándote molestias, pero siempre es relativo. Lo importante es «el hecho de que lo mastiques bien, cuánto comas y cómo esté cocinado; no es per se la fabada, pueden ser muchos alimentos; que es una receta intensa, es conocido por todos».

El problema, otra vez, sigue siendo la forma de concebir la alimentación. Comer en exceso y sin control y, a renglón seguido, tomarte un antiácido. Lo más prudente es actuar de otra manera. Comer con algo más de moderación, disfrutando de lo que comes, sea lo que sea, pero intentando no caer en el exceso. «Nadie dice que dejes de comer un tipo de alimentos. El problema es que si comes más de lo que realmente puedes tolerar, el cuerpo se va a quejar», concluye Verónica Sánchez.


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