La Voz de Asturias

Cinco rutas sencillas para hacer en otoño: historia, cultura y naturaleza de Asturias

Asturias

Martina Sánchez Oviedo
Cartel de la ruta Huella del Oro

Todas las propuestas son de distancia corta, dificultad baja y ofrecen una experiencia única

01 Dec 2023. Actualizado a las 05:00 h.

Durante el otoño asturiano, sus paisajes experimentan un cambio en colores y vegetación digno de presenciar. La combinación que presenta entre ocres, amarillos y rojos acompañado de sus caminos, historia y cultura hace que merezca la pena ponerse un calzado cómodo para hacer alguna de las siguientes rutas.

Hay ejemplos en las diferentes zonas de la región, algunas se pueden disfrutar en compañía de perros y los paisajes se acompañan de elementos que relatan la cultura y mitología características de la comunidad. Guardan en común la dificultad baja, la duración corta y son aptas para ir con niños. Todas ofrecen una experiencia única y propia de Asturias.

Ruta de la Huella del Oro

Comienza en la bolera de Navelgas y es muy fácil. Se tarda menos de 1 hora en recorrer los 1,5 kilómetros de distancia y termina donde empieza. Cabe tener en cuenta que tiene un desnivel de 125 metros, sin embargo, se supera en la primera mitad del recorrido, lo que hace que tenga un final más cómodo cuesta abajo. Una de las paradas que no puede perderse quien decida disfrutar de esta ruta es el Museo del Oro de Asturias.

Es apta para hacer con niños pequeños en cuanto a longitud y dificultad, sin embargo, si los menores no están acostumbrados a caminar por rutas, es recomendable tener mucho cuidado ya que ciertos tramos puede ser resbaladizos, haber ramas y raíces. Por esto mismo, no se trata de un terreno adaptado para sillas infantiles, personas con movilidad reducida o bicicletas. También es accesible para perros, pero teniendo en cuenta, por el bienestar de los animales, que no hay agua durante el recorrido.

Cascada de Méxica 

Parte del pueblo de Ponticiella, exactamente de una fuente que ubica el cartel de inicio. En sus 2,3 kilómetros recorriendo ladera abajo la decoración son caminos entre casas, huertas y pastos hasta llegar a la cascada. El paisaje es mitad natural y mitad intervención humana, como es el caso de los pinos plantados, que se pueden ver frecuentemente durante toda la bajada.

Al final se encuentra Méxica, una estrecha cascada que vierte sobre una charca pequeña, dos metros de diámetro.  No se trata de una ruta complicada, tiene una altitud de 371 metros y un desnivel de 284 metros, el camino es circular y la distancia corta.

Ruta del Valle de Ponga

En el valle de Ponga se encuentra esta ruta, que permite visitar San Xuan de Beleño, Sobrefoz y Abiegos durante su recorrido de 10,2 kilómetros con un desnivel de 224 metros entre bosques y ríos. Esta es una ruta más larga, sin embargo su dificultad sigue siendo baja y el tiempo de recorrido es de tres horas aproximadamente.

Se trata de un camino que comunicaba antiguamente estos pueblos y cruza el cauce del río Ponga con un puente de roca natural. También cuenta con un mirador con vistas a casi todo el recorrido, al dejarlo atrás la senda vuelve a ser la frondosidad del valle.

Cascada del Xiblu

Cartel de la ruta del XibluTurismo Asturias

Una ruta sencilla con un camino ancho que en su recorrido, 6,7 kilómetros, permite disfrutar de unas antiguas, aunque selladas, galerías de carbón o de árboles cubiertos de líquenes, señal de la buena calidad del aire.

No tiene una gran dificultad, son alrededor de dos horas de ida y lo mismo de vuelta. Se parte de Braña La Puerca y tras un desnivel de 133 metros, el remate final es el conjunto de tres cascadas, el Xiblu, que recibe el nombre del silbido que provoca el viento en ella cuando sopla en una dirección concreta.. Durante el camino se disfruta también del Fundil, río al que se debe seguir el curso en sentido contrario a la corriente para no desviarte de la ruta.

Ruta de los Molinos del Rio Profundo

Situada en Villaviciosa, es una de las rutas con mayor encanto de la localidad. Los siete kilómetros de ida comienzan en Valbúcar, Amandi, y están decorados por una veintena de molinos, algunos mejor conservados que otros, una cascada y figuras de seres de la mitología asturiana. Cubierta por un bosque de ribera, esta senda es adecuada para niños acostumbrados a caminar, ya que tiene una dificultad baja.

Dentro de todos los molinos del río Profundo, se encuentra el Molino de Peña, el Molino de Griselda, el Molino de Villaverde y el Molino del Profundo, del que solo quedan sus cuatro muros. 

Se trata de una ruta que no solo permite conocer el bosque de la zona y que guarda un gran interés etnográfico, si no que también muestra seres de la mitología asturiana, que forman parte de la cultura popular de la comunidad. También permite conocer muchas parroquias del concejo, algunas de estas son Valbucar, Villaverde,  El Pitu, Perniles, La Peña o Buslaz.


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